22/07/2026 - Edición Nº1261

Agro

INVERSIÓN MILLONARIA

Megaplanta de urea: qué piensan en el agro de Bahía Blanca tras el anuncio

22/07/2026 | Desde el sector valoraron la inversión, pero advierten que el precio seguirá atado al mercado global



La confirmación de una inversión de USD 2.700 millones para construir una megaplanta de urea granulada en Bahía Blanca abrió expectativas en la ciudad y en el sector agropecuario regional. El proyecto de Pampa Energía, anunciado tras la confirmación de la compañía al intendente Federico Susbielles, promete transformar la industria local, aunque desde el campo advierten que su impacto sobre los precios del fertilizante dependerá de factores internacionales.

La iniciativa contempla una capacidad de producción superior a los 2 millones de toneladas anuales de urea y prevé generar unos 3.500 puestos de trabajo durante la etapa de construcción, mientras que una vez operativa demandará alrededor de 300 empleos permanentes. La puesta en marcha está estimada para 2029.

Para Bahía Blanca, la inversión representa uno de los proyectos privados más importantes de su historia reciente y refuerza el rol estratégico de la ciudad como polo energético, petroquímico y portuario.

Desde la Asociación de Ganaderos y Agricultores de Bahía Blanca (AGA), entidad integrante de CARBAP, destacaron la llegada del proyecto, aunque plantearon una mirada más amplia sobre los efectos que puede generar en la economía local y en la cadena agroindustrial.

“Todo lo que sea una inversión que venga a Bahía Blanca siempre se mira con buenos ojos porque genera trabajo, ocupa mano de obra local y mueve a las empresas que brindan servicios”, señaló Braian Robert, presidente de AGA, en diálogo con NewsDigitales.

El dirigente rural destacó la magnitud de la inversión y remarcó que el análisis no debe limitarse al desembolso anunciado, sino al entramado que se genera alrededor de una obra de esta dimensión.

Braian Robert, presidente de AGA de Bahía Blanca

“Cuando llega una inversión no hay que mirar solamente la inversión per se, sino todo el contexto que la rodea: el movimiento de camiones, la logística, la necesidad de mano de obra y si la ciudad cuenta con empresas disponibles para brindar los servicios que se requieran”, explicó.

El impacto en el agro: más disponibilidad, pero no una baja automática de precios

Uno de los principales interrogantes para el sector productivo es qué efecto tendrá la nueva planta sobre el mercado de fertilizantes y, en particular, sobre la urea, uno de los insumos centrales para la producción agrícola.

Robert señaló que la llegada de mayor producción nacional es una noticia positiva, aunque aclaró que no necesariamente implicará una reducción inmediata del precio que pagan los productores.

“La urea está atada a un precio internacional, con lo cual es difícil predecir que un aumento de la oferta haga disminuir el precio como una situación lógica”, explicó.

El titular de AGA remarcó que el mercado de fertilizantes está condicionado por múltiples variables externas, como conflictos internacionales o restricciones en la disponibilidad de insumos, que pueden modificar los valores más allá de la producción local.

En ese sentido, consideró que el principal beneficio podría estar relacionado con una mayor previsibilidad y disponibilidad del producto ante momentos de escasez.

“Lo que podría generar es que, en situaciones de falta de producto, haya una oferta que permita atenuar el impacto y evitar que el precio sea tan volátil frente a problemas de abastecimiento”, sostuvo.

Actualmente, una parte significativa de la urea que consume Argentina proviene del exterior. Según explicó Robert, alrededor del 50% del consumo nacional es importado.

Con la nueva planta de Pampa Energía, sumada a la producción de Profertil, Argentina podría alcanzar una capacidad cercana a las 3,5 millones de toneladas anuales de urea, con la posibilidad incluso de generar un saldo exportable.

Bahía Blanca, en el centro de la nueva cadena de fertilizantes

El proyecto también busca potenciar el perfil exportador de Bahía Blanca. Desde la Municipalidad destacaron que la obra permitirá agregar valor al gas proveniente de Vaca Muerta y potenciar la actividad económica local.

Para el sector rural bahiense, la llegada de una inversión de esta magnitud abre una oportunidad para fortalecer la actividad económica local, aunque también plantea desafíos vinculados a la infraestructura, la logística y la preparación de mano de obra.

Así, mientras la ciudad recibe una de las inversiones industriales más importantes de los últimos años, el agro observa el proyecto con expectativas, pero también con cautela: la nueva planta puede mejorar la disponibilidad de fertilizantes y reducir la dependencia externa, aunque el precio de la urea continuará definido por la dinámica del mercado internacional.