La exministra británica Ann Widdecombe, una de las figuras más reconocidas del partido Reform UK, fue asesinada mientras almorzaba en su casa del condado de Devon, en el sudoeste de Inglaterra. Según revelaron los fiscales ante un tribunal de Londres, recibió 21 golpes en la cabeza con un martillo.
El acusado es Joshua Kerry, un ciudadano británico de 28 años procedente de Rotherham, una ciudad situada a más de 400 kilómetros de la vivienda de la dirigente. El hombre compareció vestido con un conjunto deportivo gris ante el Tribunal de Magistrados de Westminster y no tuvo que declararse culpable o inocente.
Posteriormente, fue trasladado al tribunal penal de Old Bailey, donde quedó detenido hasta su próxima audiencia, prevista para octubre.

Una cámara instalada dentro de la propiedad registró la secuencia completa. Las imágenes mostrarían al sospechoso ingresando mientras Widdecombe comía y preguntándole si tenía tarjetas bancarias y documentos de identidad.
El acusado llevaba guantes negros y sostenía el martillo a un costado de su cuerpo para que la víctima no pudiera verlo. Luego comenzó a golpearla, la tiró de la silla y escapó con su billetera. Permaneció dentro de la vivienda durante aproximadamente dos minutos.
Widdecombe tenía previsto brindar una entrevista televisiva desde su casa el 8 de julio, pero nunca apareció frente a cámara. Al día siguiente, su asistente personal le pidió al jardinero que revisara la propiedad. El trabajador encontró el cuerpo en el piso de la cocina.
La Policía considera que la dirigente fue elegida de manera deliberada, aunque todavía no determinó qué motivó el crimen. Paralelamente, continúa una investigación para establecer si existieron componentes políticos o posibles delitos vinculados con el terrorismo.
El caso volvió a instalar la discusión sobre la seguridad de las figuras públicas británicas. Desde 2016, dos parlamentarios en funciones fueron asesinados: la laborista Jo Cox, atacada durante la campaña por el referéndum del Brexit, y el conservador David Amess, apuñalado mientras atendía a ciudadanos de su distrito.
Widdecombe, de 78 años, había sido diputada conservadora y ocupó distintos cargos durante el gobierno de John Major. Más tarde se incorporó al espacio político liderado por Nigel Farage, donde se destacó por sus posiciones sobre inmigración, justicia y valores sociales. Después de dejar el Parlamento en 2010 también participó en programas de televisión, entre ellos Strictly Come Dancing y Celebrity Big Brother.