La Legión argentina sigue cosechando buenos resultados en el ATP 250 de Kitzbühel, donde este martes Sebastián Báez logró un triunfo clave en su debut al superar al serbio Miomir Kecmanovic 6-3, 3-6 y 6-4 en un partido de alta intensidad. Con este resultado, el bonaerense se metió en los octavos de final, confirmando su buen momento en la gira europea.
Por su parte, Marco Trungelitti venció en duelo argentino a Juan Manuel Cerúndolo por 6-2 y 6-1, asegurando también su lugar en la siguiente instancia. El santiagueño, que venía de la qualy, ratificó su gran 2026 en el circuito y se sumó a la lista de compatriotas que siguen en carrera.
Antes, Mariano Navone había dado una muestra de autoridad al derrotar al francés Alexandre Muller por un contundente 6-4 y 6-0. El oriundo de 9 de Julio mostró su jerarquía en polvo de ladrillo y se instaló en octavos con confianza renovada.
También Facundo Díaz Acosta celebró en su estreno, tras remontar ante el italiano Federico Cina. El zurdo porteño, que busca regresar al Top 100, se enfrentará ahora a un desafío mayor: el kazajo Alexander Bublik, número 11 del mundo y campeón defensor en Austria.
El quinto argentino en octavos es Tomás Etcheverry, cuarto preclasificado del torneo, que debutó directamente en segunda ronda. El platense se medirá con el local Jurij Rodionov, buscando seguir avanzando en una semana que ya es histórica para la Legión.
La presencia de cinco argentinos en octavos de un mismo ATP 250 refleja la potencia del tenis nacional en polvo de ladrillo. En un certamen tradicional como Kitzbühel, la “Legión” revive viejas épocas doradas y se convierte en protagonista absoluta del cuadro.
Con estos resultados, el tenis argentino asegura representación múltiple en la segunda semana del torneo austríaco. La expectativa crece: los cruces de octavos podrían abrir la puerta a nuevos enfrentamientos entre compatriotas y, por qué no, a una semifinal íntegramente albiceleste.
Guillermo Vilas es el máximo ganador histórico del ATP de Kitzbühel, con cuatro títulos conquistados entre 1977 y 1983. El marplatense dominó el polvo de ladrillo austríaco y dejó una marca imborrable en el torneo, al que convirtió en uno de sus escenarios predilectos en Europa.
Su última consagración allí, en 1983 frente al francés Henri Leconte, fue también el último trofeo de su carrera profesional. Ese triunfo selló un legado que aún permanece vigente: nadie ha superado sus cuatro coronas en Kitzbühel, símbolo del impacto de Vilas en la historia del tenis argentino y mundial.
Los que le siguen son los españoles Albert Costa con tres, Emilio Sánchez y Alex Corretja con dos, y una innumerable cantidad de tenistas con una conquista, entre ellos varios argentinos: Guillermo Coria, Gastón Gaudio, Agustín Calleri, Juan Mónaco y Juan Martín del Potro. De la Legión actual, solo Seba Báez alcanzó la gloria en esta tierra: la recordada finak ante Dominic Thiem en 2023.

Los cinco argentinos que llegaron a octavos tendrán la oportunidad única de meterse entre los ocho mejores del torneo, con la fortuna de que esta vez no hay enfrentamientos mutuos.