22/07/2026 - Edición Nº1261

Política

Tras el Mundial vuelven las protestas

Movimientos sociales y gremios activan un plan que puede escalar a paro

22/07/2026 | Reclaman mejoras para los haberes previsionales y anticipan más protestas, con una marcha a San Cayetano y la posibilidad de un paro general.



Con el Mundial de Fútbol 2026 ya concluido, la Confederación General del Trabajo (CGT) volverá a encabezar una gran movilización contra el gobierno de Javier Milei.

La protesta, convocada para este miércoles 22 de julio, reunirá también a las dos vertientes de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), organizaciones de jubilados y distintos movimientos sociales.

La convocatoria tendrá su epicentro en la Ciudad de Buenos Aires, donde las columnas comenzarán a concentrarse desde las 15 en la intersección de las avenidas Rivadavia y Rodríguez Peña para luego marchar hacia el Congreso Nacional.

La protesta representa el inicio de una nueva etapa del plan de lucha diseñado por las principales organizaciones sindicales, que buscan mantener la presión sobre la administración libertaria en medio del conflicto por las jubilaciones, el empleo y las políticas de ajuste.

Las jubilaciones, en el centro del reclamo

Uno de los principales ejes de la movilización será el respaldo a las organizaciones de jubilados que cada semana se manifiestan frente al Congreso para reclamar una recomposición de los haberes previsionales.

Desde las centrales sindicales sostienen que el deterioro del poder adquisitivo de los adultos mayores se convirtió en una de las principales consecuencias del ajuste económico impulsado por el Gobierno.

A ese reclamo se suman críticas al rumbo económico, pedidos de mayor protección para el empleo y cuestionamientos a las políticas de reducción del gasto público que impulsa la Casa Rosada.

Los organizadores remarcan que la movilización busca expresar una posición unificada del movimiento obrero frente a las decisiones del Poder Ejecutivo y fortalecer la coordinación entre sindicatos y organizaciones sociales.

Comienza una nueva etapa del plan de lucha

La marcha del miércoles no será un hecho aislado. La CGT ya confirmó que forma parte de un cronograma de protestas que continuará durante las próximas semanas.

La siguiente gran convocatoria será el 7 de agosto, cuando las organizaciones marchen hacia el santuario de San Cayetano, patrono del trabajo, en una movilización que históricamente reúne a miles de trabajadores y movimientos sociales.

Además, los dirigentes sindicales no descartan avanzar hacia un nuevo paro general si el Gobierno no responde a sus reclamos.

Antes de una eventual huelga nacional, las organizaciones prevén profundizar las medidas de fuerza mediante asambleas, movilizaciones sectoriales y protestas en distintos puntos del país.

Habrá protestas en varias provincias

La jornada de protesta también tendrá réplicas fuera de Buenos Aires. Regionales de la CGT, las CTA y organizaciones sociales preparan concentraciones en ciudades como Rosario, Córdoba, Mendoza, Tucumán y otros centros urbanos.

En el Área Metropolitana de Buenos Aires se esperan complicaciones para la circulación durante buena parte de la tarde. Las fuerzas sindicales evitaron confirmar los puntos donde podrían realizarse cortes o concentraciones para impedir que los operativos de seguridad frustren las manifestaciones.

En anteriores protestas, los accesos a la Ciudad de Buenos Aires incluyeron puentes, autopistas y rutas estratégicas como el Puente Pueyrredón, Puente Saavedra, Panamericana, General Paz y la Autopista Buenos Aires-La Plata.

Crece la tensión entre el Gobierno y las centrales obreras

La movilización llega en un contexto de creciente confrontación entre la administración de Javier Milei y el movimiento sindical. Mientras el Ejecutivo sostiene su política de equilibrio fiscal y reducción del gasto público, la CGT y las organizaciones sociales denuncian un deterioro del poder adquisitivo, la pérdida de empleo y el impacto del ajuste sobre los sectores más vulnerables.

Con una agenda de protestas ya definida y la posibilidad de un paro general en el horizonte, el conflicto entre el Gobierno y las centrales obreras promete convertirse nuevamente en uno de los principales focos de tensión política durante el segundo semestre del año.

ND

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