La industria automotriz argentina atraviesa un momento de fuerte transformación. Mientras las ventas de vehículos de producción nacional cayeron 10% durante el primer semestre de 2026, las marcas chinas continúan ganando terreno y podrían duplicar su participación en el mercado local en los próximos años.
La advertencia fue realizada por Martín Galdeano, presidente de Ford Argentina y Ford Sudamérica, quien aseguró que hoy los vehículos chinos representan cerca del 15% del mercado argentino y proyectó que esa participación podría llegar al 30%, siguiendo el camino de otros países de la región.
"No existe un motivo por el cual el resto de Sudamérica no sea lo que es Chile. Al menos se duplicaría la presencia china", afirmó durante una entrevista con Infobae en Vivo.

Durante los primeros seis meses del año se patentaron unas 295.000 unidades. Sin embargo, las ventas de vehículos de producción nacional retrocedieron 10% respecto del mismo período de 2025.
La industria proyecta cerrar 2026 con unas 550.000 unidades patentadas, por debajo del promedio histórico de entre 600.000 y 700.000 vehículos anuales que caracterizó al sector durante los últimos quince años.
Según Galdeano, las automotrices esperaban una recuperación más marcada de la demanda gracias a una menor inflación y a la baja de las tasas de interés.
"Nos preparamos para vender más que el año pasado. Sin embargo, esa demanda no apareció", reconoció. El resultado fue un exceso de oferta que, a su juicio, "no es una situación sana" para el mercado.

A diferencia del resto del sector, Ford logró incrementar sus ventas un 12% durante el semestre. Sin embargo, ese crecimiento estuvo impulsado principalmente por vehículos importados desde China.
"El Ford Territory es el auto chino más vendido de la Argentina", destacó Galdeano.
El ejecutivo también reveló que, salvo la Serie F y el Mustang —fabricados en Estados Unidos—, el resto de la línea de vehículos que comercializa Ford proviene de China.
En paralelo, la producción nacional también retrocedió. Durante el primer semestre se fabricaron alrededor de 200.000 vehículos, entre un 10% y un 20% menos que en igual período del año pasado.
En la planta de General Pacheco, donde Ford produce la pickup Ranger, el 75% de la fabricación se destina a la exportación para abastecer a los mercados de Sudamérica.

Más allá de las mejoras impositivas, Galdeano señaló que el mercado automotor necesita dos condiciones para volver a crecer: una recuperación sostenida del poder adquisitivo y una baja de las tasas de interés.
"Lo que nos está faltando es que siga mejorando el poder adquisitivo de la gente y que siga bajando la tasa para que entre el 80% y el 90% de la industria pueda financiarse", afirmó.
Según explicó, hoy la gran mayoría de las operaciones depende del crédito, por lo que la recuperación del financiamiento será determinante para impulsar nuevamente las ventas de vehículos.