El nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, anunció una reducción de hasta un tercio en el precio de los pasajes de autobús como parte de sus primeras medidas para enfrentar el costo de vida. Desde enero de 2027, los boletos individuales tendrán un tope de dos libras, frente al máximo actual de tres.
La decisión alcanzará a los servicios locales fuera de Londres, donde el transporte público funciona bajo un sistema tarifario regulado propio. El programa demandará más de 500 millones de libras y busca aliviar los gastos cotidianos de trabajadores, estudiantes y familias que dependen del autobús para movilizarse.
Burnham intenta mostrar resultados inmediatos después de convertirse en el séptimo jefe de Gobierno del Reino Unido en apenas una década. El dirigente laborista asumió en medio de una prolongada inestabilidad política, un crecimiento económico débil y un estancamiento de los niveles de vida.
La rebaja del transporte se suma a la eliminación del impuesto aplicado sobre las facturas domésticas de electricidad. Ese beneficio comenzará el 1 de octubre y permitirá un ahorro estimado de 45 libras anuales por hogar.
Aunque los montos individuales son moderados, Downing Street pretende presentar ambas iniciativas como una señal del nuevo rumbo oficial. Burnham sostiene que su prioridad inmediata es brindar mayor “espacio para respirar” a una población golpeada durante años por la inflación, el encarecimiento energético y la pérdida de poder adquisitivo.
El límite para los boletos será financiado parcialmente con 100 millones de libras provenientes del presupuesto existente de transporte. Otros 400 millones saldrán del área de Seguridad Energética y Neutralidad Climática, mediante la transformación de subvenciones destinadas a proyectos internacionales en préstamos.
Las primeras medidas también aumentaron las preguntas sobre cómo financiará Burnham futuras ayudas sin incrementar de manera significativa el déficit público. El primer ministro evitó descartar aumentos impositivos y señaló que las principales decisiones tributarias serán presentadas durante el próximo presupuesto.

Entre los temas bajo análisis aparece el mínimo personal libre de impuestos, congelado desde 2021. Debido a esa inmovilidad, cada aumento salarial incorpora automáticamente a más trabajadores al sistema tributario o los lleva hacia escalas superiores, incluso cuando sus ingresos reales no mejoran.
Modificar ese umbral podría costar miles de millones de libras. Burnham aseguró que todavía no existe un compromiso definitivo y prometió evitar anuncios sin financiamiento, una señal dirigida a los mercados que siguen de cerca el estado de las cuentas británicas.
El nuevo límite recupera una política aplicada anteriormente en Inglaterra. Los pasajes habían sido fijados en dos libras antes de aumentar a tres, mientras que el entonces alcalde Burnham mantuvo la tarifa reducida en el Gran Mánchester. Esa experiencia se convirtió en uno de los principales antecedentes de su propuesta nacional.