George Alexander Louis dejó atrás la niñez. El hijo mayor de los príncipes de Gales celebró sus 13 años con un nuevo retrato difundido por su familia, una tradición que permite observar su crecimiento sin exponer demasiado una vida cotidiana cuidadosamente protegida.
La imagen lo muestra con traje oscuro y camisa blanca, una apariencia más adulta que coincide con el comienzo de una etapa decisiva. George no solamente ingresó en la adolescencia: en septiembre dejará la escuela que comparte con sus hermanos para incorporarse a uno de los internados más reconocidos del Reino Unido.
Nacido el 22 de julio de 2013 en el hospital St Mary’s de Londres, es el segundo en la línea de sucesión, inmediatamente después de su padre, William. Aunque podría convertirse algún día en monarca, sus padres intentan que atraviese la infancia y la adolescencia con una rutina semejante a la de otros jóvenes de su edad.
George comenzó su formación en un establecimiento Montessori de Norfolk y luego estudió en Thomas’s Battersea, en Londres. Desde 2022 asistió a Lambrook School, cerca de Windsor, junto con la princesa Charlotte y el príncipe Louis.
La elección permitió que los tres hermanos concurrieran al mismo colegio y permanecieran cerca de su hogar. Allí, George combinó las materias tradicionales con deportes, música, actividades artísticas y propuestas realizadas al aire libre.
Su vida escolar se mantuvo fuera de la exposición pública. No se conocen sus calificaciones, las identidades de sus amigos ni los detalles de su rutina dentro de las aulas. Esa reserva responde a la política de William y Kate de separar la educación de sus hijos de sus futuras responsabilidades institucionales.
El cambio llegará en septiembre, cuando George ingrese en Eton College, donde también estudiaron su padre y su tío Harry. La decisión pone fin a meses de especulaciones sobre la posibilidad de que asistiera a Marlborough College, la escuela elegida años atrás por Kate.
Fundado en 1440, Eton es un internado masculino para estudiantes de entre 13 y 18 años. A diferencia de Lambrook, funciona exclusivamente bajo un sistema residencial, por lo que George vivirá durante el período escolar dentro de una de sus casas.
Cada residencia reúne a poco más de 50 alumnos de distintas edades. Los jóvenes disponen de una habitación individual para dormir y estudiar, además de recibir el acompañamiento de responsables encargados de su bienestar y adaptación.
George también tendrá un tutor personal para seguir su desempeño académico. Su jornada combinará clases, períodos de estudio, deportes y actividades complementarias como música, teatro, arte, debate, sociedades estudiantiles y proyectos comunitarios. La cercanía entre Eton y Windsor facilitará el contacto con su familia, aunque el cambio implicará dejar de compartir diariamente la escuela con Charlotte y Louis. Será además una prueba de independencia para un adolescente acostumbrado a vivir bajo fuertes medidas de seguridad.

Una de las pocas reglas familiares conocidas está relacionada con la tecnología. William contó que sus hijos crecieron sin teléfonos celulares propios y admitió que la situación comenzó a generar discusiones con George a medida que se acercaba a la secundaria.
El príncipe de Gales planteó la posibilidad de entregarle un dispositivo básico, destinado a llamadas y mensajes, pero sin acceso libre a internet. La decisión refleja la preocupación familiar por las redes sociales, la exposición digital y la circulación de imágenes tomadas sin autorización.
La protección será más compleja durante su paso por Eton. George deberá convivir con otros estudiantes en una época dominada por cámaras, plataformas digitales y publicaciones instantáneas, algo que no enfrentaron William ni Harry durante sus años escolares.
La familia no informa una agenda cotidiana del joven príncipe, aunque sus apariciones permiten conocer algunos de sus intereses. George acompañó en varias oportunidades a William a partidos del Aston Villa, asistió a encuentros de la selección inglesa y estuvo presente en Wimbledon.

El video publicado por su cumpleaños también lo mostró jugando al críquet, caminando por la costa y trepando entre rocas junto con Louis. Kate reveló además que comenzó a tocar la guitarra y que escucha música de AC/DC.
Sus compromisos institucionales todavía son limitados. Participa en celebraciones familiares, ceremonias como Trooping the Colour, servicios religiosos y determinados eventos deportivos o solidarios. No mantiene una agenda oficial propia ni realiza tareas permanentes para la Corona.
William y Kate buscan introducirlo gradualmente en la vida pública sin convertir su adolescencia en una preparación constante para el trono. A los 13 años, George conoce el lugar que ocupa en la monarquía, pero su principal responsabilidad continúa siendo estudiar, crecer y construir una identidad más allá del título que heredó al nacer.