Pampa Energía resolvió poner fin a la producción de caucho sintético en su complejo petroquímico de Puerto General San Martín, en Santa Fe.
La decisión implica el cierre de esa unidad de negocio y alcanzará a unos 130 trabajadores, a quienes la empresa buscará ofrecerles alternativas laborales dentro de otros emprendimientos del grupo.
Desde la compañía atribuyeron la medida al deterioro del mercado local del caucho sintético, un escenario que se profundizó tras la fuerte caída en la actividad de la industria del neumático durante los últimos meses, luego del cierre de FATE a comienzos de año.
"La evolución del mercado hizo inviable la continuidad de esta operación", señalaron desde la empresa al comunicar la decisión.

Pampa Energía aclaró que el cierre no afectará al resto de las actividades que desarrolla en el Complejo Petroquímico de Puerto General San Martín, donde trabajan alrededor de 500 personas.
La decisión alcanza únicamente al área dedicada a la producción de caucho sintético.
Como parte del proceso, la empresa informó que ofrecerá a los empleados alcanzados distintas posibilidades de continuidad laboral dentro del grupo.
Entre ellas figura la incorporación al proyecto de construcción de la nueva planta de urea que levantará en Bahía Blanca. También podrán acceder a oportunidades en otras compañías vinculadas a Pampa Energía, como SACDE, Transener o TGS.

La empresa explicó que la salida del negocio del caucho sintético forma parte de una redefinición de su estrategia de inversiones, orientada a concentrar recursos en actividades que considera con mayor potencial de crecimiento.
En ese marco, recientemente anunció una inversión superior a US$ 2.700 millones para desarrollar en Bahía Blanca una planta de urea que será una de las más grandes de América Latina.
Según las proyecciones de la compañía, la obra demandará más de 3.500 trabajadores durante la etapa de construcción y, una vez en funcionamiento, generará alrededor de 300 puestos de trabajo permanentes.
La intención de Pampa Energía es que parte de los empleados afectados por el cierre en Santa Fe puedan integrarse a ese nuevo desarrollo, en el marco de un proceso de reubicación interna.