La diputada nacional Myriam Bregman responsabilizó al presidente Javier Milei por la controversia internacional que, tras el Mundial 2026, derivó en acusaciones de racismo contra la Argentina. Según afirmó, los mensajes y actitudes de referentes oficialistas en redes sociales contribuyeron a instalar discursos discriminatorios que luego fueron utilizados para cuestionar al país.
Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista televisiva, en la que también sostuvo que la bandera de las Islas Malvinas desplegada por la Selección Argentina tras la semifinal frente a Inglaterra generó incomodidad dentro del propio Gobierno.
Bregman consideró que existe una "campaña anti-Argentina", aunque planteó que es necesario analizar quiénes la impulsan y con qué objetivo. Sin embargo, afirmó que el oficialismo facilitó ese escenario con sus propias expresiones públicas.
"En estos días hay una campaña anti-Argentina que hay que ver desde dónde se orquestó y cuál es el objetivo", sostuvo. Y agregó: "Antes del partido con Inglaterra, toda la banda de facinerosos que rodean a Milei habían estado burlándose y haciendo chistes racistas. El propio Milei dice que es el presidente más sionista del mundo".
Para la legisladora, la responsabilidad del Gobierno radica en haber promovido discursos que luego terminaron alimentando las críticas contra la Argentina. "La responsabilidad es de Milei y de quienes lo siguen, que sí hicieron expresiones racistas en las redes", afirmó.
Además, recordó que ella misma cuestionó los ataques contra el delantero francés Kylian Mbappé durante el Mundial. "Yo salí a criticarlos cuando le decían cualquier barbaridad a Mbappé. No podemos decir: 'Yo hincho por Argentina, entonces que discriminen'", expresó.

La diputada también vinculó la polémica internacional con la bandera de las Islas Malvinas que los jugadores de la Selección Argentina exhibieron tras el triunfo sobre Inglaterra en semifinales.
A su entender, ese gesto "desorientó" al Gobierno porque volvió a instalar el reclamo de soberanía sobre las islas en un contexto de fuerte exposición internacional.
"La bandera de Malvinas le molestó mucho al Gobierno, por eso quedó desorientado. Todo reclamo que denuncie las actitudes coloniales desubica. Y evidentemente la bandera desubicó a varios países", afirmó.
En ese sentido, sostuvo que la Casa Rosada mantiene una política exterior alineada con Estados Unidos, Israel e Inglaterra, y consideró que esa postura también quedó expuesta durante la controversia desatada en torno a la Selección Argentina.
