Luego de la ola de cuestionamientos y repudio que generaron sus declaraciones tras la final futbolística entre España y Argentina, el actor español Javier Bardem difundió un mensaje en redes sociales para aclarar su postura. A través de este nuevo descargo, el intérprete buscó desligar al pueblo sudamericano y a su seleccionado deportivo de sus duras críticas hacia la gestión del presidente Javier Milei, a quien cuestionó fuertemente por su alineación internacional.
El foco de la polémica se remonta a una entrevista previa con el periodista Mehdi Hasan, donde Bardem analizó cómo la política exterior argentina impactó en el clima del partido. Según el actor, el respaldo incondicional y entusiasta del mandatario al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en el marco del conflicto en Gaza, llevó a que parte del público neutral hinchara en contra de Argentina. Sin embargo, remarcó que resultaba totalmente desproporcionado evaluar al equipo por las decisiones de su jefe de Estado, señalando que "Milei no representa ni mucho menos a la gran mayoría de argentinos".

Asimismo, el artista español procuró marcar distancia de otros reconocidos nombres internacionales que fueron blanco de cancelaciones tras calificar peyorativamente al país. Con firmeza, desmintió haber juzgado de manera generalizada a la sociedad local y precisó: "Lo que nunca he dicho y nunca diría es si Argentina es un país xenófobo. O racista o no sé qué, no sé qué leches; eso nunca ha salido de mi boca y nunca saldrá".
En esa misma línea, Bardem intentó reparar el malestar generado asegurando que su vínculo con la nación sudamericana siempre ha estado marcado por el afecto. Para disipar cualquier malentendido sobre su sentir hacia la gente y su cultura, el ganador del Oscar enfatizó: "Porque yo por Argentina no tengo más que mucho cariño, respeto, gratitud y admiración".
La estrella española también dedicó un espacio para ponderar la historia política del país en materia de derechos humanos, utilizándola como un ejemplo positivo en comparación con la realidad de su propia patria. Sobre este punto, expresó: "En el aspecto político, Argentina es una inspiración para mucha gente en mi país. Por el proceso que se ha hecho de reparación para traer justicia a las víctimas de la dictadura militar. Un proceso de reparación que, por ejemplo, en mi país no se ha hecho, desgraciadamente".
Para dar por concluida su aclaración, el protagonista de éxitos de taquilla ratificó su profunda conexión emocional y profesional con el entorno intelectual y artístico argentino. Bardem cerró su discurso elogiando el talento local y destacando el valor que tienen sus pares sudamericanos en su vida cotidiana: "Significan tanto para mí, en todos los niveles. Creativos, artísticos, personales, intelectuales, emocionales. Gente a la que admiro, respeto y quiero muchísimo".