La percepción de los argentinos sobre su situación económica y las perspectivas del país volvió a deteriorarse en julio.
Así lo refleja el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) que elabora todos los meses la Universidad Torcuato Di Tella, un indicador que mide cómo ven los hogares su presente económico, qué expectativas tienen para el futuro y si consideran que es un buen momento para realizar compras importantes.
Según el relevamiento realizado entre el 2 y el 16 de julio, el índice se ubicó en 40,67 puntos, lo que representa una caída de 4,8% respecto de junio. En comparación con julio de 2025, el descenso fue aún mayor: 12,3%.
El informe también muestra que, desde el máximo alcanzado en enero de 2025, cuando el indicador llegó a 47,38 puntos, la confianza de los consumidores acumula una baja de 14,2%.
Aun así, continúa por encima del piso registrado en enero de 2024, tras las primeras medidas económicas del gobierno de Javier Milei.

El ICC es uno de los indicadores más utilizados para anticipar la evolución del consumo privado. Se construye a partir de una encuesta que consulta a los hogares sobre seis aspectos:
Cuando la confianza cae, suele reflejar un mayor pesimismo de los consumidores, lo que muchas veces termina impactando en las decisiones de gasto y en el consumo.

Los tres componentes del índice mostraron retrocesos durante julio.
El deterioro más fuerte se observó en el subíndice de Situación Macroeconómica, que cayó 8,5% respecto del mes anterior. También retrocedió la percepción sobre la Situación Personal (-3,9%), mientras que la predisposición para comprar bienes durables e inmuebles prácticamente se mantuvo estable, con una baja de 0,5%.
Al analizar el horizonte temporal, el pesimismo se concentró especialmente en las expectativas. El indicador de Expectativas Futuras descendió 7,2% en el mes, mientras que el de Condiciones Presentes retrocedió 1,2%.
La caída de la confianza fue mucho más marcada entre las familias de menores ingresos.
En ese segmento, el índice se desplomó 11,5% en julio y quedó 20,4% por debajo del nivel registrado un año atrás.
En cambio, entre los hogares de mayores ingresos la baja mensual fue de apenas 1,5%, con una caída interanual de 7,7%.


La confianza retrocedió en las tres regiones relevadas por la Universidad Torcuato Di Tella.
La mayor baja mensual se registró en el Gran Buenos Aires, con un descenso de 6,35%, seguido por la Ciudad de Buenos Aires (-6,24%).
El Interior del país mostró una caída más moderada (-1,68%) y continúa siendo la región con el nivel de confianza más alto.