La digitalización del sistema judicial agilizó el trabajo cotidiano de miles de abogados, pero también abrió la puerta a nuevas modalidades de fraude. En ese contexto, el Colegio Público de la Abogacía de la Capital Federal (CPACF) alertó a sus matriculados por una serie de ciberestafas que buscan obtener acceso a cuentas personales y profesionales mediante técnicas de ingeniería social.
Según informó la entidad, delincuentes realizan llamados telefónicos y envían mensajes por WhatsApp haciéndose pasar por el Colegio para solicitar códigos de verificación, datos personales o la vinculación de dispositivos. El CPACF aclaró que nunca realiza ese tipo de comunicaciones ni solicita información confidencial por esas vías.
⚠️ Atención matriculados/as
— C.P.A.C.F (@CPACF) July 21, 2026
Ante intentos de estafa detectados, les recordamos que el CPACF no está realizando llamados telefónicos ni solicitando códigos de verificación por WhatsApp.
Si recibís un llamado, mensaje o pedido para "vincular tu cuenta", "actualizar el padrón" o… pic.twitter.com/Okf4Is3gsh
Los ciberdelincuentes apelan a mensajes que generan confianza o urgencia. Entre las excusas más frecuentes mencionan supuestas actualizaciones del padrón, la vinculación de cuentas o la necesidad de completar trámites administrativos que requieren compartir códigos de seguridad enviados al teléfono del profesional.
El objetivo es que la víctima entregue voluntariamente la información necesaria para tomar control de cuentas de mensajería, correo electrónico u otras plataformas vinculadas al ejercicio profesional. Por ello, el Colegio advirtió que cualquier solicitud de ese tipo debe considerarse un intento de fraude y recomendó interrumpir inmediatamente la comunicación.
La advertencia adquiere especial importancia porque los abogados administran expedientes electrónicos, documentación reservada, datos personales de clientes y accesos a los sistemas informáticos del Poder Judicial.
La sustracción de credenciales no solo puede perjudicar al profesional afectado, sino también comprometer información confidencial de personas, empresas y procesos judiciales, con potenciales consecuencias legales y patrimoniales.
Especialistas en ciberseguridad vienen señalando que estos ataques, basados en ingeniería social, crecieron de manera sostenida durante los últimos años aprovechando la confianza que inspiran organismos públicos, colegios profesionales y entidades financieras.
Ante esta modalidad delictiva, el CPACF recomendó:
Las estafas que utilizan la identidad de instituciones públicas y privadas se consolidaron como una de las modalidades de ciberdelito de mayor crecimiento. Los delincuentes explotan la confianza que generan organismos reconocidos para obtener información sensible y acceder a cuentas personales o profesionales.
Frente a este escenario, el CPACF insistió en que la mejor herramienta sigue siendo la prevención: desconfiar de comunicaciones inesperadas, verificar siempre la identidad del interlocutor y no compartir códigos de seguridad son medidas esenciales para proteger tanto el ejercicio profesional como la información de los clientes.