24/07/2026 - Edición Nº1263

Política

Crece la tensión en el Senado

Nicolás Pino sorprendió en la Sociedad Rural con apoyo a la reforma de tierras

24/07/2026 | Mientras el oficialismo negocia cambios con gobernadores para conseguir los votos, la iniciativa reabre el debate sobre la soberanía territorial.



La discusión por la reforma de la Ley de Tierras Rurales volvió a escalar este jueves luego de que el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, manifestara su respaldo al proyecto impulsado por el Gobierno de Javier Milei, que propone eliminar las restricciones para que inversores extranjeros puedan adquirir campos en la Argentina.

"No tendría problema en venderle hectáreas a un extranjero", afirmó el dirigente rural durante una entrevista, en una declaración que rápidamente generó repercusiones políticas. Para fundamentar su postura, sostuvo que quienes compren tierras "no se van a llevar un pedazo de tierra para algún lado", relativizando los cuestionamientos sobre la posible extranjerización del territorio nacional.

Las declaraciones llegaron en una jornada clave para el oficialismo, que mantuvo reuniones en la Casa Rosada con el objetivo de revisar el texto del proyecto y sumar apoyos antes de su tratamiento en el Senado, previsto para el próximo 6 de agosto.

La reforma de Milei busca eliminar los límites a la compra de tierras por extranjeros

La iniciativa forma parte del paquete de reformas promovidas por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, y apunta a modificar la Ley de Tierras Rurales, sancionada en 2011.

La normativa vigente establece que la propiedad extranjera no puede superar el 15% de las tierras rurales del país, de cada provincia y de cada municipio, además de fijar límites para evitar la concentración por nacionalidad.

Sin embargo, el nuevo proyecto elimina esas restricciones tanto para personas físicas como jurídicas extranjeras, aunque mantiene un requisito especial cuando la compradora sea una empresa con participación de un Estado extranjero, caso en el que se requerirá una autorización conjunta de la Nación y de la provincia correspondiente.

Desde el Gobierno sostienen que el objetivo es atraer inversiones, fortalecer la seguridad jurídica y generar condiciones más favorables para el desarrollo productivo.

El oficialismo negocia cambios para conseguir los votos en el Senado

La eliminación de los límites a la compra de tierras se convirtió en el punto más controvertido del proyecto y, al mismo tiempo, en el principal obstáculo para que La Libertad Avanza consiga los votos necesarios en la Cámara alta.

La semana pasada el oficialismo decidió postergar por cuarta vez el tratamiento de la iniciativa debido a la falta de consenso y abrió una ronda de negociaciones con gobernadores y bloques dialoguistas para introducir modificaciones.

Este jueves participaron de una reunión en la Casa Rosada la ministra Patricia Bullrich, la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy, funcionarios del equipo de Federico Sturzenegger, además de legisladores oficialistas y representantes de sectores federales que buscan preservar las facultades provinciales sobre la administración de las tierras.

El Gobierno intenta alcanzar un equilibrio que permita mantener el espíritu desregulador del proyecto sin perder el respaldo de los gobernadores, quienes reclaman mayor participación de las provincias en la autorización de este tipo de operaciones.

La reforma también profundizó las diferencias dentro del oficialismo

Uno de los episodios más comentados fue el enfrentamiento entre la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien manifestó reparos sobre la flexibilización de la venta de tierras, y la ministra Patricia Bullrich, en una disputa que escaló incluso a denuncias entre colaboradores de ambos sectores.

Las tensiones obligaron al Gobierno a revisar nuevamente el texto del proyecto para intentar destrabar una negociación que se volvió cada vez más compleja.

La Rural defendió la apertura y recordó el aporte histórico de la inmigración

Desde la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino volvió a insistir en que la apertura del mercado de tierras no debería generar temor.

El dirigente recordó que la Argentina "también fue hecha por extranjeros" y sostuvo que el ingreso de capitales internacionales puede transformarse en una herramienta para potenciar la producción y dinamizar las economías regionales.

No obstante, reconoció que podrían existir situaciones específicas que ameriten algún tipo de regulación, especialmente en zonas estratégicas o en casos vinculados a reservas naturales y áreas protegidas.

Mientras el Gobierno confía en reunir los apoyos necesarios para avanzar con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, el debate sobre la venta de tierras a extranjeros promete convertirse en uno de los temas más sensibles de la agenda política.

La discusión enfrenta dos visiones contrapuestas: quienes consideran que abrir el mercado impulsará inversiones y desarrollo, y quienes advierten sobre los riesgos que una mayor extranjerización de la tierra podría representar para la soberanía nacional y el control de los recursos estratégicos del país.

ND

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