La Justicia investiga las circunstancias de la muerte de un enfermero de 51 años, cuyo cuerpo fue hallado sin vida dentro del Hospital Interzonal General de Agudos de Mar del Plata. Como era de esperar, la situación generó conmoción entre el personal del centro de salud, especialmente por la escena con la que se encontraron al ingresar a la sala.

El hombre estaba tendido en el suelo del área de Hematología, en posición decúbito dorsal, con una jeringa clavada en el abdomen y dos puntas de ampollas de medicamentos a su lado. La causa quedó a cargo de la fiscal Romina Díaz, quien caratuló la investigación como averiguación de causales de muerte.
Aunque el resultado preliminar de la autopsia confirmó que el deceso se produjo por un paro cardíaco, los investigadores buscan reconstruir las últimas horas de la víctima. Un dato clave surgió tras la declaración de una colega, quien expuso que el enfermero solía inyectarse sustancias durante sus jornadas laborales.

Por este motivo, la fiscalía solicitó pericias toxicológicas y estudios complementarios para determinar si el paro cardíaco estuvo relacionado con la aplicación de algún fármaco. El episodio recordó a la causa "Propofest", en la que se investigó el desvío y uso no autorizado de insumos hospitalarios.