A poco más de un año de las elecciones provinciales, el PRO de Mendoza comenzó a delinear su estrategia para 2027 con una definición central: mantenerse dentro de Cambia Mendoza y postergar, por ahora, cualquier decisión sobre una candidatura propia para la Gobernación.
La conducción partidaria considera que el escenario todavía está abierto y que no es momento de acelerar las definiciones. La prioridad pasa por fortalecer la estructura territorial, consolidar la presencia del PRO dentro de la coalición oficialista y respaldar a los dirigentes que puedan ganar protagonismo en la próxima disputa electoral.
El principal activo del partido amarillo es el intendente de Luján de Cuyo, Esteban Allasino, cuya gestión aparece como una de las cartas que el espacio busca fortalecer. La estrategia consiste en ampliar su presencia en otros departamentos antes que instalar prematuramente una candidatura provincial.

Por ahora, en el PRO descartan competir por fuera de Cambia Mendoza. La intención es participar de la discusión interna junto al radicalismo y los demás socios del frente, aunque todavía no está definido el mecanismo que se utilizará para elegir al candidato a gobernador.
Una de las posibilidades que toma fuerza es que el oficialismo vuelva a resolver su candidatura mediante una primaria. En ese escenario aparecen distintos nombres con aspiraciones, entre ellos el ministro de Gobierno, Natalio Mema; el titular de la DGE, Tadeo García Zalazar; el intendente de Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suárez; y el diputado nacional Luis Petri.
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— Luis Petri (@luispetri) July 2, 2026
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El PRO deberá definir su lugar en esa competencia sin perder de vista el antecedente de 2025. En aquella elección, el partido se alejó inicialmente de Cambia Mendoza y buscó construir una alternativa junto a Provincias Unidas-Defendamos Mendoza, pero luego revirtió la estrategia y volvió a integrarse al oficialismo provincial.
Ese giro dejó una conclusión dentro del partido: la construcción por fuera del frente oficialista no ofreció los resultados esperados y la conducción prefiere ahora recuperar volumen desde adentro. La buena relación entre Allasino y referentes del Gobierno provincial también favorece esa estrategia.

De cara a 2027, el PRO mendocino parece dispuesto a esperar antes que arriesgar. Su apuesta es llegar a la discusión electoral con mayor estructura, sostener su lugar dentro de Cambia Mendoza y negociar desde una posición de mayor fortaleza. La incógnita será si ese crecimiento alcanza para disputar la candidatura o si el partido terminará respaldando a otro nombre dentro de una eventual primaria.