Lando Norris se llevó la victoria en el Gran Premio de Hungría luego de una carrera marcada por las estrategias, el abandono de Oscar Piastri cuando lideraba la competencia y una gran gestión de neumáticos de Max Verstappen, que terminó segundo tras completar un impresionante tramo final con el compuesto blando. Kimi Antonelli heredó el tercer escalón del podio luego de la sanción que sufrió Lewis Hamilton en las últimas vueltas.

La largada tuvo acción desde el primer momento. Los McLaren mantuvieron el 1-2 con Piastri al frente y Norris como escolta, mientras Verstappen sorprendió a los Ferrari y escaló rápidamente hasta la tercera posición. Además, el neerlandés protagonizó un roce con Hamilton en los primeros metros, aunque ambos pudieron continuar sin inconvenientes.
Durante gran parte de la carrera, McLaren volvió a mostrar el mejor ritmo del fin de semana. Piastri administró la punta mientras Norris se mantenía cerca, aunque las distintas ventanas de paradas en boxes fueron modificando el orden de la competencia.
Kimi Antonelli también tuvo un papel destacado. Mercedes apostó por una estrategia diferente, estirando al máximo su primera detención con la intención de contar con neumáticos más frescos para el cierre. El italiano incluso llegó a liderar la prueba antes de ingresar a los boxes y terminó en el podio.
La gran sorpresa llegó a pocas vueltas del final, cuando Oscar Piastri sufrió un problema mecánico que obligó a neutralizar la carrera con un Virtual Safety Car. El abandono del australiano dejó el camino libre para Norris, que heredó el liderazgo y no volvió a soltarlo hasta la bandera a cuadros.

Uno de los grandes protagonistas fue Max Verstappen. Pese a mostrarse muy crítico con el comportamiento de su Red Bull durante la carrera -incluso llegó a calificar al auto como "una mierda" por radio debido a los problemas de suspensión-, el tetracampeón volvió a sacar provecho de su talento.
El neerlandés administró durante más de 20 vueltas un juego de neumáticos blandos en un circuito donde el desgaste suele ser determinante y logró conservar la segunda posición sin darle oportunidades a sus perseguidores.
Hamilton, en cambio, volvió a padecer una carrera muy exigente. El británico debió adelantar varias veces a Verstappen mediante estrategias diferentes, realizó dos detenciones en boxes y, cuando parecía encaminado al podio, recibió una sanción de cinco segundos por exceso de velocidad en el pit lane.
La penalización terminó siendo decisiva: al cruzar la meta perdió la tercera posición en manos de Kimi Antonelli y Charles Leclerc, que quedaron finalmente en el tercer y cuarto lugar.
Franco Colapinto tuvo otra carrera complicada con Alpine. Tras una largada limpia, el argentino se ubicó 14°, aunque rápidamente perdió una posición frente a George Russell.
La estrategia del equipo francés volvió a jugarle en contra. Luego de su parada en boxes quedó atrapado detrás del Aston Martin de Lance Stroll, en un circuito donde los sobrepasos son extremadamente difíciles.
El propio Colapinto manifestó por radio su frustración con la decisión del equipo al considerar que lo habían enviado nuevamente al tráfico. Durante buena parte del segundo stint permaneció detrás de Stroll sin encontrar oportunidades para atacar, lo que condicionó completamente su carrera.
Finalmente, el piloto argentino cruzó la bandera a cuadros en la 15ª posición, sin posibilidades de pelear por la zona de puntos.
Con este resultado, Norris sumó un nuevo triunfo para McLaren y Verstappen volvió a maximizar el rendimiento de Red Bull con una actuación estratégica de alto nivel, mientras que Colapinto cerró un fin de semana para el olvido, en una carrera donde el ritmo quedó completamente condicionado por la estrategia de Alpine.