Luego del impactante intento de robo que sufrió en su residencia de Villa La Ñata, partido de Tigre, el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, Daniel Scioli, rompió el silencio y agradeció públicamente el accionar de las fuerzas de seguridad que evitaron el ingreso de los delincuentes.
El funcionario realizó sus primeras declaraciones durante la inauguración de la 138° Exposición Rural de Palermo, donde fue consultado por periodistas sobre el episodio ocurrido durante la madrugada del miércoles.
Con un breve mensaje, Scioli destacó la coordinación entre las distintas jurisdicciones que participaron del operativo y expresó: "Agradezco a la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, al ministro de Seguridad de la Provincia y a todo el municipio de Tigre".
Sus palabras llegaron mientras la investigación avanza con rapidez y ya permitió identificar a dos de los presuntos integrantes de la banda.
El hecho ocurrió cerca de las 3 de la madrugada, cuando tres delincuentes armados, con máscaras de payaso, guantes y vestimenta oscura, llegaron hasta la propiedad del exgobernador bonaerense a bordo de un Peugeot 207 blanco.
Según la investigación judicial, uno de los sospechosos descendió del vehículo e intentó activar el mecanismo de apertura del portón principal para ingresar al predio.

Sin embargo, la maniobra fue advertida por efectivos de la División Custodia y Traslados de la Policía Federal Argentina (PFA), que monitoreaban en tiempo real las cámaras de seguridad instaladas en la vivienda.
Los agentes reaccionaron de inmediato, activaron el cierre automático del portón y dieron la voz de alto, frustrando el ingreso de los delincuentes.
De acuerdo con la reconstrucción del hecho, uno de los asaltantes llegó incluso a apuntar con un arma de fuego similar a una pistola calibre 9 milímetros hacia los efectivos antes de escapar junto a sus cómplices.
Las imágenes captadas por las cámaras de seguridad fueron determinantes para reconstruir el recorrido de los delincuentes y establecer la patente del vehículo utilizado durante el intento de robo.
Gracias a esa información, los investigadores lograron detener a Brian Orona en Ensenada, mientras que Santiago Grandicelli se presentó posteriormente de manera voluntaria en una dependencia policial.
Durante los allanamientos realizados en distintos domicilios, la Policía secuestró las máscaras de payaso, prendas de vestir utilizadas durante el intento de asalto, teléfonos celulares, otros dispositivos electrónicos y el automóvil empleado por la banda.
Los dos sospechosos fueron imputados como coautores del delito de robo doblemente agravado por el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudo ser acreditada y por haberse cometido en poblado y en banda, en grado de tentativa.
Mientras tanto, continúa la búsqueda del tercer integrante del grupo, quien permanece prófugo.
Uno de los elementos que más llamó la atención durante la investigación fue el vínculo de uno de los detenidos con el propio funcionario.
Según trascendió, Brian Orona integró durante 11 años la custodia personal de Daniel Scioli cuando se desempeñó como gobernador de la provincia de Buenos Aires.
Ese antecedente hizo que los investigadores consideren que el sospechoso conocía en detalle la distribución de la vivienda, los movimientos habituales del funcionario y el funcionamiento del sistema de seguridad del lugar.
Esa circunstancia es ahora uno de los ejes principales de la pesquisa para determinar cómo fue planificado el intento de robo y si existía información previa sobre la residencia.
Mientras la Justicia intenta establecer el grado de participación de cada uno de los involucrados, Daniel Scioli eligió llevar tranquilidad y poner el foco en la rápida respuesta de las fuerzas de seguridad.

El funcionario valoró especialmente la coordinación entre la Policía Federal Argentina, las autoridades nacionales, el Ministerio de Seguridad bonaerense y el municipio de Tigre, cuyo accionar permitió impedir que los delincuentes concretaran el robo.
Con dos detenidos, abundante prueba secuestrada y un prófugo intensamente buscado, la investigación continúa avanzando para esclarecer un caso que generó fuerte repercusión política y puso nuevamente en debate los desafíos en materia de seguridad y protección de funcionarios públicos.
ND