Mientras la Justicia intenta determinar si la muerte de Isabella, la niña de dos años fallecida en Villa Gesell, fue consecuencia de una broncoaspiración o de un homicidio, el testimonio de Lucas Ruiz volvió a poner el foco sobre el pasado de Lucía Sosa, la madre de la menor, quien años atrás fue investigada y luego absuelta por la muerte de otra de sus hijas.
Lucas, uno de los hijos biológicos de Sosa que fue dado en adopción, aseguró que la nueva tragedia no lo sorprendió. "Sabíamos que si no quedaba presa o internada iba a volver a pasar", afirmó en una entrevista con el diario La Capital de Mar del Plata, antes de reclamar: "Pido que Lucía Sosa esté presa o en un psiquiátrico. Es una persona agresiva y sin corazón. No podés tener tres hijos y asesinarlos. No es una persona apta para tener un hijo".
Para el joven, la investigación por la muerte de Isabella reabrió una historia que él y sus hermanos intentaban dejar atrás. "Vuelve a ser una historia que se repite", sostuvo, y lamentó que "aparezca otra vez el caso de esta persona en televisión, matando a otra de mis hermanas". "Nosotros creímos que esto ya había cerrado hace muchos años. Luchamos mucho por mí y por mis hermanos durante casi diez años y... duele muchísimo", expresó.
Su historia personal, según contó, comenzó cuando tenía apenas 21 días de vida. Tras sufrir un paro respiratorio producto de una intoxicación fue internado en el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata, quedó bajo la protección de Hogares de Belén y más tarde fue adoptado por otra familia.

Sin embargo, aseguró que durante años debió atravesar un proceso de revinculación con su familia biológica que, según denunció, terminó agravando su situación. "Fue una lucha de muchos años para salir de esa situación fea. Me hicieron la vida imposible", recordó. También cuestionó las decisiones judiciales de entonces: "Me preguntaban si quería seguir con la familia adoptiva o si quería volver con mis papás biológicos. La decisión de ellos siempre era la revinculación". Y explicó que peleó para evitar ese regreso porque, según afirmó, "Lucía Sosa es una agresiva".
Al recordar aquellos encuentros, Lucas relató que sufrió agresiones físicas. "Me golpearon muchísimo sobre todo en el momento del proceso de revinculación", aseguró. Incluso recordó un episodio ocurrido el día de su tercer cumpleaños: "Me obligaron a ir a esa casa y fue una de las golpizas más grandes que me dieron. Me tiraban de las orejas. Durante muchos años tuve una lesión porque me las tironeaban constantemente".

El joven cerró su testimonio con una frase que resume, según dijo, el miedo que sintió durante toda su infancia. "Yo pedía por favor salir de esa casa. No quería volver a ese lugar porque era un lugar muy feo, muy oscuro. Yo sabía que si volvía a esa casa hoy no estaría acá".
Sus declaraciones se conocen mientras la Justicia avanza con la investigación por la muerte de Isabella. La autopsia determinó que la niña falleció por una asfixia por obstrucción y ahora los investigadores buscan establecer si se trató de un hecho accidental o de un crimen. En ese marco también fue separado preventivamente de la madre el hermano de la víctima, mientras se realizan estudios para evaluar su estado de salud.