Aníbal Fernández visitó este lunes la Gobernación bonaerense para reunirse con el ministro Carlos Bianco. Ahí pidió "cuidar" a Axel Kicillof como candidato presidencial del peronismo y cuestionó la consigna "Cristina libre".
"Sacando a Axel, el peronismo no tiene a nadie", dijo el exjefe de Gabinete. También afirmó que "Cristina no puede ser candidata" y calificó de "un horror" los carteles que piden su liberación.
Sin pelos en la lengua, algo polémico y gran tirador de títulos, @FernandezAnibal pasó por La Plata para reunirse con Bianco. Antes charló con la prensa:
— María Belén Bartoli ⭐⭐⭐ (@BelenBartoli) July 27, 2026
“A mí no van a ver como un pelotudo con un cartel de ‘Cristina libre’; Cristina tiene que estar libre porque es inocente”.… pic.twitter.com/fAxdvSGzz2
Esas frases no cayeron bien en el kirchnerismo. Como respuesta, desde ese sector recordaron un dato que Aníbal Fernández preferiría no escuchar: en 43 años de democracia, la única derrota electoral que sufrió el peronismo bonaerense en una gobernación "lleva su cara".
El kirchnerismo recordó que, en los últimos 20 años, Fernández fue candidato a gobernador, a diputado nacional y a senador nacional. Y remarcaron un antecedente puntual: en 2015, Fernández perdió la elección a gobernador bonaerense frente a María Eugenia Vidal, del PRO.

"Los únicos dos perdedores desde la existencia del peronismo fueron él y Herminio Iglesias", lanzaron desde el kirchnerismo, según reconstruyó el medio Página12.

La frase no es un capricho. Comparar a alguien con Herminio Iglesias es, en la jerga peronista, una de las peores ofensas posibles.
Iglesias fue candidato a gobernador bonaerense en 1983, en las primeras elecciones tras la dictadura. Dos días antes de los comicios, en un acto de cierre de campaña, quemó un cajón con los colores de la UCR y el nombre de Raúl Alfonsín escrito en la tapa.
La imagen se volvió el símbolo de la peor derrota electoral de la historia del peronismo. Alfonsín ganó la presidencia con el 51,75% de los votos, y el peronismo bonaerense también perdió la gobernación: el radical Alejandro Armendáriz se impuso sobre el propio Iglesias.
Según los datos que recuerda hoy el kirchnerismo, desde ese episodio de 1983 solo dos hombres cargan con una derrota peronista en la provincia de Buenos Aires: Herminio Iglesias, en 1983, y Aníbal Fernández, en 2015.
En las elecciones de octubre de 2015, Fernández compitió como candidato a gobernador de la fórmula del Frente para la Victoria. Perdió frente a Vidal por casi cinco puntos: 39,62% contra 35,04%.
Fue la primera vez que una mujer llegó a la gobernación bonaerense y el fin de 28 años ininterrumpidos de peronismo al frente de la provincia.
En ese momento, varios dirigentes del propio Frente para la Victoria responsabilizaron a Fernández por el resultado. Lo señalaron como "un ancla" que restó votos incluso al candidato presidencial, Daniel Scioli.
No es la primera vez que Fernández y el mundo de La Cámpora chocan en público. El ida y vuelta se repite desde 2022.
Ese año, como ministro de Seguridad, salió a bajarle el tono a Andrés Larroque, entonces dirigente de La Cámpora y ahora aliado a Kicillof, y aclaró que "el Gobierno no es de La Cámpora, el Gobierno es del pueblo".
"Si el peronismo no tiene las pelotas para prepararse y dar una batalla en noviembre, no sé cuándo será el momento, el peronismo contra La Cámpora está terminado", Aníbal Fernández (@FernandezAnibal) apuntó con Máximo Kirchner.
— Radio Con Vos 89.9 (@radioconvos899) May 16, 2024
En #YAQPA con @ertenembaum. https://t.co/0E2Qb9jb43 pic.twitter.com/fk6g4qPVX3
En 2023 profundizó las críticas. Dijo que la agrupación de Máximo Kirchner "gozan de un pésimo prestigio" y afirmó que "en 2015 jugaron a perder, lo decían ellos".
En 2024 fue más duro todavía: llamó "horrorosa" a La Cámpora y sostuvo que Máximo Kirchner "ni por casualidad es un dirigente con estatura".
Más allá del cruce, la visita de este lunes tuvo un objetivo político concreto. Fernández se reunió con Bianco, el armador clave de Kicillof, en medio de la disputa por la candidatura presidencial de 2027.

También ratificó su respaldo al sistema de PASO —del que dice ser autor— y se pronunció en contra de desdoblar las elecciones bonaerenses de las nacionales, dos temas centrales en la interna.
"Estoy en contra de eso, el peronismo nunca lo hizo", dijo sobre el desdoblamiento, aunque aclaró que la decisión final "ya la verá el gobernador".
La pelea entre Kicillof y el kirchnerismo no es una discusión menor: definirá quién representa al peronismo frente a Javier Milei en las elecciones presidenciales del año que viene.

Las últimas encuestas —de las consultoras Synopsis y QSocial— muestran un escenario muy parejo entre el oficialismo y el peronismo, con Kicillof como uno de los pocos dirigentes capaces de empatar o superar a Milei en los sondeos.
Por eso cada gesto público, cada visita y cada frase de dirigentes como Aníbal Fernández se lee puertas adentro del peronismo como una jugada más en la carrera por definir el candidato único del espacio.
TM