El presidente Javier Milei visitó Brasil el pasado sábado 25 de julio, y en medio de un discurso en apoyo al candidato derecha Flávio Bolsonaro, en el marco de la convención del Partido Liberal, se refirió en términos injuriosos al presidente Lula da Silva pero ese no fue el único capítulo.
En un furioso y encendido discurso, Milei llamó a Lula "zurdo", "ladrón" y "presidiario". Y como si fuera poco, acusó al juez Alexandre de Moraes de "basura calva" por impedirle visitar a Jair Bolsonaro.
Al día siguiente, el jefe de Estado argentino volvió a carga y acusó a la administración de Lula de financiar “una campaña anti-argentina”, a raíz de los vínculos aceitados de la Casa Rosada con Estados Unidos e Israel.
Hay un dato que no debe perderse de vista: Brasil es uno de los principales socios comerciales de nuestro país. En 2025, los datos publicados por INDEC muestran que las exportaciones totales a ese destino acumularon USD 6.249,9 millones, de los cuales USD 450 corresponden a trigo. El cereal es el principal rubro del complejo agroexportador.
En este contexto, ¿las declaraciones del presidente Milei pueden afectar el flujo comercial entre ambos países?
Desde la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC) consideraron que las relaciones comerciales seguirán sin inconvenientes. "No debería tener impacto, porque los conflictos comerciales surgen como represalias comerciales cuando un pais cierra al otro un producto", aclaró el titular de la entidad, Gustavo Idígoras, ante una consulta de este medio.
De los USD 6.249,9 millones exportados a Brasil el año pasado, USD 3.452 millones correspondieron al agro. De ese monto, el 37,1% fueron trigo; 16,7% lácteos y 10,7 hortalizas pesadas.
En diálogo con este medio, un analista internacional explicó que si bien cuando escalan este tipo de tensiones no suele reflejarse en un cierre de las relaciones comerciales, pueden cambiar algunos parámetros. "Siempre que haya algún tipo de de disidencia y conflicto, pueden volverse más exigentes en términos técnicos, con alguna resolución", sostuvo.
En este punto, remarcó que más allá del trato puntual entre dos presidentes, la relación comercial entre Argentina y Brasil es profunda y se extiende a través de los años. Basta recordar la gestión del expresidente Alberto Fernández y su entonces par en Brasil, Jair Bolsonaro. Más allá de chispazos puntuales por diferencias idelógicas, el comercio entre ambos países fue fluido.