Tras meses en los que la discusión económica estuvo concentrada en la inflación, el déficit fiscal y el equilibrio de las cuentas públicas, un nuevo informe de la Fundación Pensar planteó que el gran desafío para la Argentina pasa ahora por trasladar esa estabilidad a la vida cotidiana de millones de personas.
El documento, titulado "Atrápame si puedes – Parte II", sostiene que la economía comenzó a mostrar signos de orden macroeconómico, pero advierte que buena parte de la población todavía no percibe una mejora concreta en sus ingresos ni en su calidad de vida.
Según el trabajo elaborado por el centro de estudios ligado al PRO, el crecimiento económico solo será sostenible si alcanza a la mayoría de los argentinos y logra revertir el deterioro del poder adquisitivo que afectó a distintos sectores sociales durante los últimos años.
Uno de los datos más preocupantes que revela el informe es el crecimiento del endeudamiento de los hogares.
La Fundación Pensar asegura que las familias argentinas atraviesan "el mayor nivel de endeudamiento de los últimos 20 años", una situación que refleja las dificultades para afrontar los gastos cotidianos.
● Las tarjetas de crédito y los préstamos personales dejaron de utilizarse solamente para compras extraordinarias: según la Fundación Pensar, muchas familias los necesitan para pagar gastos corrientes y completar ingresos que no alcanzan hasta fin de mes. El centro de estudios… pic.twitter.com/cyadadk64y
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De acuerdo con el estudio, el uso de tarjetas de crédito, préstamos personales y distintas herramientas de financiamiento dejó de destinarse exclusivamente a consumos extraordinarios y pasó a convertirse, en muchos casos, en un complemento del salario para cubrir necesidades básicas y llegar a fin de mes.
Esta realidad, según el documento, representa uno de los principales desafíos para consolidar una recuperación económica con impacto social.
El informe también propone una clasificación de la sociedad según el impacto que tuvo el actual contexto económico sobre cada sector.
Por un lado aparecen los "ganadores tempranos", conformados por personas con capacidad de ahorro, activos e inversiones que pudieron beneficiarse rápidamente del nuevo escenario.
En segundo lugar se encuentran los "esperadores", principalmente integrantes de la clase media formal que mantienen expectativas positivas y confían en que la mejora económica llegará con el tiempo.
Más abajo figuran los "ajustados", identificados como sectores de clase media baja que perdieron capacidad de consumo y enfrentan crecientes dificultades para sostener su nivel de vida.

Finalmente, el estudio ubica entre los "perdedores directos" a jubilados, trabajadores informales y empleados públicos, quienes aparecen como los grupos más afectados por el proceso de ajuste.
El trabajo incorpora además un análisis del exministro de Economía Hernán Lacunza, quien repasó la evolución de distintos ingresos desde fines de 2023.
Según su evaluación, los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) duplicaron sus ingresos reales durante ese período.
En cambio, los jubilados que perciben el bono mantienen haberes 15% inferiores en términos reales, mientras que los empleados públicos perdieron un 17% de poder adquisitivo y los docentes universitarios registraron una caída cercana al 26%.
El informe también destaca la reducción de la obra pública como uno de los factores que incidieron sobre el empleo y la actividad económica.
A su vez, la consultora Mora Jozami sostiene que "la economía muestra ganadores más claros que hace un año, pero la Argentina social sigue partida", y agrega que el Gobierno logró instalar una narrativa de orden, aunque ahora necesita construir "una experiencia de mejora" para la población.
El economista Fernando Moiguer, otro de los especialistas convocados para el informe, define el presente del país como "una transformación veloz, feroz y múltiple".
Entre los datos más relevantes, el estudio señala que el 49% de los jóvenes asegura que el sueldo no le alcanza, mientras que el 46% de los adultos activos teme perder su empleo.

Además, el 44% de los consultados afirmó haber resignado consumos habituales para sostener su economía familiar.
En paralelo, el informe advierte que la informalidad laboral alcanzó el 44,2% durante el primer trimestre de 2026, con una desocupación del 7,8%, una subocupación del 11,1% y un 15,8% de trabajadores ocupados que buscan otro empleo para complementar sus ingresos.
Como dato político, el relevamiento también sostiene que el 60% de los adultos mayores votaría por un cambio de gestión en 2027.
La conclusión del documento resume el principal desafío que enfrenta la economía argentina: mantener la estabilidad ya no alcanza por sí sola. Para la Fundación Pensar, el verdadero éxito del proceso económico dependerá de que el crecimiento llegue al bolsillo de la mayoría de los argentinos y se traduzca en una mejora tangible de su calidad de vida.
ND