El diputado nacional de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, cuestionó duramente a Carlos Ruckauf por el respaldo que el exgobernador bonaerense y exvicepresidente viene expresando hacia el gobierno de Javier Milei.
El dirigente opositor apuntó especialmente contra la presencia mediática de Ruckauf y decidió recuperar dos episodios de su paso por la Gobernación de la provincia de Buenos Aires: la emisión de los Patacones durante la crisis de 2001 y la distribución de zapatillas con su firma entre alumnos de escuelas bonaerenses.
"Me resulta repugnante escuchar a Carlos Ruckauf y ver cómo se le da aire como si nada, hablando con una liviandad y un descaro francamente reprochables", escribió Ferraro en sus redes sociales. A partir de allí, reconstruyó parte de la trayectoria política del exgobernador y sostuvo que no fue un espectador de la crisis que atravesó la Argentina a comienzos de siglo.
La crítica adquiere una dimensión política particular porque Ruckauf, que ocupó cargos centrales durante distintos gobiernos peronistas y fue gobernador bonaerense durante la etapa previa y el desarrollo de la crisis de 2001, en los últimos años pasó a tener una presencia frecuente en programas políticos y económicos desde una posición favorable al actual Gobierno.
En 2025, por ejemplo, había defendido a Milei durante el escándalo de la criptomoneda $LIBRA y cuestionado a quienes criticaban al Presidente. En 2026 continuó apareciendo en medios con una mirada marcadamente favorable al rumbo oficial.
Me resulta repugnante escuchar a Carlos Ruckauf y ver cómo se le da aire como si nada, hablando con una liviandad y un descaro francamente reprochables.
— maxi ferraro (@maxiferraro) July 28, 2026
Recordemos que fue el gobernador que emitió los Patacones en plena crisis de 2001. Fue uno de los principales protagonistas de… pic.twitter.com/PGuWcTtcsV
Ferraro eligió poner el foco en el pasado político de Ruckauf para cuestionar la legitimidad de sus actuales intervenciones públicas.
"Recordemos que fue el gobernador que emitió los Patacones en plena crisis de 2001", señaló el diputado. Y agregó: "Fue uno de los principales protagonistas de aquella etapa y no un simple observador".
En el mismo mensaje, Ferraro amplió la crítica y sostuvo que Ruckauf "formó parte de una dirigencia que tuvo responsabilidades y complicidades centrales en el clima político, económico e institucional desestabilizador que atravesó el país en esos años".
La referencia a los Patacones apunta a una de las medidas económicas más recordadas de la administración bonaerense de Ruckauf. En agosto de 2001, la provincia comenzó a implementar esos títulos públicos para afrontar la falta de circulante y, entre otras cuestiones, utilizarlos para el pago de parte de los salarios de los empleados estatales. La Justicia bonaerense intervino en el proceso y avaló provisoriamente su emisión.
El propio Ruckauf llegó a defender públicamente la expansión de ese mecanismo. En agosto de 2001 planteó que había que "pataconizar" la economía y sostuvo que el bono podía funcionar como una segunda moneda para aumentar el circulante y promover la actividad.
Los Patacones fueron títulos emitidos por la provincia de Buenos Aires durante una etapa de extrema fragilidad económica y financiera. La medida buscó enfrentar la falta de dinero circulante y las dificultades fiscales que atravesaban las administraciones provinciales.
La decisión se produjo pocos meses antes del estallido de diciembre de 2001, cuando la Argentina atravesó una crisis económica, política e institucional que terminó con la renuncia del presidente Fernando de la Rúa.
En ese contexto, los Patacones dejaron de ser solamente una herramienta financiera provincial y pasaron a formar parte del paisaje cotidiano de la crisis. Fueron utilizados para pagar salarios y obligaciones y posteriormente llegaron a ser aceptados para determinadas obligaciones tributarias nacionales. Documentación oficial de la Legislatura bonaerense registra los convenios mediante los cuales la Nación aceptó esos títulos provinciales para el pago de determinados impuestos.
Ruckauf gobernaba la provincia desde diciembre de 1999 y dejó el cargo a comienzos de 2002, cuando asumió como canciller durante la presidencia de Eduardo Duhalde. Antes había sido vicepresidente de Carlos Menem y ministro del Interior, además de haber ocupado cargos legislativos y sindicales.
Sin embargo, Ferraro no se quedó con los Patacones. En el mismo mensaje recordó otro episodio particularmente controvertido de la gestión de Ruckauf: la distribución de zapatillas con la firma del gobernador.
"También fue quien distribuyó zapatillas con su firma", escribió el diputado.
El episodio ocurrió en marzo de 2001, cuando el gobierno bonaerense reconoció la compra de 800.000 pares de zapatillas destinadas a alumnos de bajos recursos de escuelas provinciales.
Según los reportes de ese año, el calzado había sido adquirido a tres empresas argentinas por $4,10 el par, lo que representaba un costo total de $3,2 millones para la provincia. Las zapatillas eran blancas y llevaban en la lengüeta, en un lugar visible, la firma de Ruckauf junto con el lema "Buenos Aires para todos".
La decisión generó críticas de legisladores de la oposición, que cuestionaron que una política destinada a estudiantes de sectores vulnerables incluyera la identificación personal del gobernador.
La polémica no se limitó a la presencia de la firma. Los cuestionamientos se centraron en si la inclusión del nombre del gobernador podía constituir una forma de publicidad política utilizando recursos públicos y una política de asistencia social.
El diputado bonaerense Horacio Piemonte reclamó que se retirara la leyenda y aclaró que la oposición no cuestionaba la entrega de zapatillas, sino la utilización del nombre del mandatario.
"Las zapatillas las reparte el Consejo de la Mujer, donde hasta hace poco estuvo la esposa del gobernador", había señalado Piemonte, quien además vinculó la controversia con los problemas edilicios que atravesaban numerosas escuelas bonaerenses al comenzar el ciclo lectivo de 2001.
Desde el gobierno provincial intentaron minimizar la cuestión. El entonces secretario de Medios y vocero de Ruckauf, Julio Macchi, argumentó: "La firma está en la lengüeta y cuando se atan los cordones, no se ve. Por lo tanto, no existe la tan mentada publicidad".
El propio gobierno dio otra explicación: la firma habría sido colocada para impedir que los elementos entregados gratuitamente fueran revendidos.
La utilización de la firma de Ruckauf en elementos distribuidos por la provincia ya había provocado cuestionamientos antes de la compra de las 800.000 zapatillas.
En 2000, el mismo logo había aparecido en ropa entregada a jóvenes que participaban de los Torneos Juveniles Bonaerenses.
El episodio volvió a generar críticas cuando la firma del gobernador y el lema "Buenos Aires para todos" aparecieron también en la comunicación de espectáculos culturales gratuitos organizados en la provincia.
Según las crónicas de aquella época, Fito Páez pidió que esos elementos fueran retirados antes de una presentación en Mar del Plata. León Gieco, por su parte, se negó a tocar en ese contexto.
La controversia llegó incluso al interior del propio oficialismo. El entonces vicegobernador Felipe Solá calificó la decisión como una "alcahuetería poco feliz" y expresó su desacuerdo con la utilización de la firma del mandatario.