La famosa cantante Ariana Grande no está ajena a las debilidades tecnológicas que sufren distintas personalidades de la música y ha presentado una demanda contra hackers anónimos, confirmando que obtuvieron acceso no autorizado a dispositivos de su propiedad, lo que permitió la filtración de canciones inéditas y material de sesiones de grabación y videoclips.
Esta demanda fue presentada el día lunes en Los Ángeles y se dirige contra un grupo de personas no identificadas por estafas de phishing y ataques informáticos que han provocado el robo, la difusión y la explotación ilícita y grave de contenido inédito. Lo que dice en parte el escrito es que se los demanda para: "descubrir la identidad de estos individuos desconocidos y sin escrúpulos, con el fin de que rindan cuentas por su conducta invasiva y reprobable".

El equipo legal de Grande contó parte del modus operandi y describe un patrón de comportamiento ilegal en el que los hackers atacaron las cuentas digitales personales de fotógrafos y productores que trabajaron estrechamente con ella para después vender los datos y el contenido antes mencionado por grandes sumas de dinero.
No es la primera vez que Grande tiene que batallar con estas cuestiones y luchar con hackers, se han producido cientos de filtraciones desde su debut musical en 2011 y afirma que en 2019, unos hackers obtuvieron las credenciales de acceso a una cuenta de Dropbox perteneciente a un fotógrafo que había trabajado con ella, al otro año ingresaron al dispositivo de su productor para robar canciones y en 2023 filtraron 45 de sus canciones aún sin editar.