29/07/2026 - Edición Nº1268

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Popeye engañó a generaciones: la espinaca no funciona como muchos pensaban

29/07/2026 | La caricatura creada por E.C. Segar tuvo diferentes adaptaciones y se caracterizaba por su fuerza extrema, producto de consumir verduras.



Durante décadas, generaciones enteras crecieron convencidas de que el secreto de la fuerza sobrehumana radicaba en consumir platillos de hojas verdes. Creado en enero de 1929 por el dibujante E.C. Segar, el personaje de Popeye el marino se convirtió en un ícono cultural a través de sus diversas adaptaciones y, sobre todo, por la famosa serie animada en la que abría una lata de espinaca cada vez que se encontraba en aprietos para resolver cualquier problema a base de puñetazos. Sin embargo, la idea de que este marinero obtenía su poder extraordinario a partir del hierro de esta verdura responde a una de las confusiones y mitos urbanos más extendidos de la historia reciente.

El origen popular de este malentendido solía atribuirse a un error tipográfico cometido en el siglo XIX por el químico alemán Erich von Wolf. Según la narrativa difundida durante años, en 1870 el científico investigaba los nutrientes de las plantas de hoja verde y omitió colocar una coma decimal al transcribir sus resultados, lo que erróneamente multiplicó por diez el contenido real de hierro presente en la espinaca. Esta peculiar historia se popularizó de forma masiva a partir de 1972, cuando el experto británico en nutrición Arnold Bender comenzó a divulgarla, y quedó consolidada una década más tarde tras ser citada por el profesor Terence Hamblin en la prestigiosa revista British Medical Journal.

No obstante, las investigaciones sobre la veracidad del mito tomaron un giro definitivo gracias a una minuciosa revisión realizada por el criminólogo Mike Sutton en 2016. Sutton demostró que la hipótesis de la coma mal colocada era en sí misma una leyenda y que las discrepancias en los valores del mineral no surgieron de un descuido de transcripción, sino de deficiencias metodológicas en los experimentos originales. La contaminación involuntaria en los recipientes de laboratorio utilizados en la época alteró las mediciones reales, distorsionando el análisis del vegetal desde su origen.

A los fallos del método científico original se suma un factor biológico clave que condiciona las propiedades nutricionales del alimento. La espinaca contiene ácido oxálico, un compuesto orgánico que se une a los minerales e impide que el cuerpo humano absorba eficientemente la totalidad del hierro ingerido. Curiosamente, estas limitaciones y el contenido real de hierro ya habían sido correctamente aclarados por el fisiólogo Gustav von Bunge en 1892 (más de tres décadas antes de la aparición del famoso personaje en el cómic), lo que deja en la incógnita cómo fue que el mito de las superpropiedades del vegetal logró arraigarse tanto en la cultura popular.


La tira de 1932 que explica que Popeye consume espinaca por su vitamina A.

Independientemente de las fallas científicas del pasado, la relación entre el marinero y el hierro resulta aún más absurda al revisar la obra original de Segar. En una tira cómica publicada en 1932, el propio Popeye explica abiertamente que su afición por la espinaca se debía a su elevado contenido de vitamina A, un nutriente fundamental para la salud visual y el sistema inmunológico, pero que no guarda ninguna relación con el desarrollo muscular ni con el incremento de la fuerza física. La creencia en el mineral fue un agregado posterior que la memoria colectiva asumió como cierto.

Pese a fundamentarse en un teléfono descompuesto histórico, el impacto comercial y cultural de la historieta fue innegable durante el siglo XX. De acuerdo con datos del sitio oficial de Popeye, la popularidad del dibujo animado y su asociación con la vitalidad física impulsaron un incremento superior al 30% en el consumo de espinaca dentro de los Estados Unidos. Así, entre errores de laboratorio, mitos divulgados y licencias narrativas, la famosa lata de conserva logró transformar los hábitos alimenticios de millones de niños alrededor del mundo.

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