28/07/2026 - Edición Nº1267

Economía

preocupa el bolsillo

Federico Pastrana: "Bajar la inflación ya no alcanza para recuperar los salarios"

28/07/2026 | Afirmó que el principal impulso del consumo se dio durante la fuerte desinflación de 2024 y pidió flexibilizar las paritarias para que recuperen los ingresos.



La baja de la inflación fue el principal motor de la recuperación de los ingresos durante buena parte de 2024, pero ese impulso empezó a perder fuerza.

En una entrevista con el Living de News Digitales, el economista de C-P Consultora, Federico Pastrana, analizó la evolución del programa económico de Javier Milei y sostuvo que el próximo desafío será lograr que los salarios vuelvan a crecer por encima de los precios sin comprometer la estabilidad alcanzada.

Para el economista, el Gobierno logró estabilizar la macroeconomía y reducir la inflación, pero el efecto positivo que tuvo la desinflación sobre el poder adquisitivo comenzó a agotarse. En ese escenario, consideró que ya no alcanza con seguir bajando el Índice de Precios al Consumidor (IPC), sino que será necesario revisar la política salarial para impulsar una recuperación sostenida de los ingresos.

El efecto de la desinflación ya no es el mismo

Pastrana sostuvo que el segundo semestre de 2024 fue el mejor momento económico de la gestión de Javier Milei. La explicación, dijo, estuvo en la fuerte desaceleración de la inflación tras la devaluación inicial.

"Así como el programa económico pide muchos costos para bajar la inflación, la baja de la inflación es expansiva", resumió.

Según explicó, pasar de una inflación mensual cercana al 25% al 4% generó una recuperación casi automática de buena parte de los ingresos porque muchas variables de la economía continuaban indexadas.

"Si tengo un IPC de 1,5%, te puedo asegurar que la economía se expande. Está probado. El mejor momento del Gobierno fue el segundo semestre de 2024 porque la inflación bajó del 25% mensual al 4%", afirmó.

En ese contexto, recordó que jubilaciones, prestaciones sociales y numerosas paritarias recuperaron poder adquisitivo gracias a que sus mecanismos de actualización seguían mirando la inflación pasada.

"No había dudas de que los salarios reales, en términos generales, subieron durante ese período", señaló.

Por qué ahora ya no alcanza con bajar la inflación

Sin embargo, el economista advirtió que ese proceso comenzó a mostrar sus límites.

A su juicio, una inflación que baja del 2% al 1,5% mensual ya no genera el mismo alivio que cuando descendía desde niveles de dos dígitos.

"Los puntos que quedan para ganar por desinflación son muy pocos. La recuperación era mucho más fácil cuando la inflación pasaba de niveles muy altos a bajos. Hoy ese efecto es mucho menor", explicó.

Por eso consideró que, para que el salario vuelva a crecer de manera sostenida, será necesario modificar la política salarial.

"Puede pasar que la inflación cierre en 1,7% o 1,8%, pero los salarios deberían crecer al 2,5% todos los meses. Para eso habría que cambiar la pauta salarial", planteó.

Paritarias con más sumas fijas

Otro de los cambios que observó es la creciente utilización de sumas fijas en las negociaciones salariales.

"Hace un año aproximadamente la mitad de los convenios tenían sumas fijas. Hoy son más del 80%", afirmó.

Según explicó, existe una fuerte heterogeneidad entre los distintos gremios. Mientras algunos incorporan esas sumas al salario básico, otros las mantienen como pagos extraordinarios, lo que genera diferencias importantes entre sectores.

"Hay gremios que anuncian un aumento del 2%, pero cuando incorporan las sumas fijas terminan cerca del 3,5%. El problema es que son pocos casos y después se vuelve nuevamente al ajuste habitual", sostuvo.

En ese escenario, consideró que una recuperación sostenida del salario real requiere dos condiciones: mantener la inflación baja y, al mismo tiempo, flexibilizar la pauta salarial que hoy guía muchas negociaciones.

"Se estabilizaron ingresos muy bajos"

Para Pastrana, el principal problema del actual programa económico no es una crisis explosiva, sino el estancamiento.

"Es una estabilización que estabilizó ingresos en niveles muy bajos", resumió. En ese sentido, diferenció la situación actual de una crisis como la de 2001.

"No estamos en una crisis aguda donde el desempleo se dispara al 15%. Lo que hicieron fue estabilizar la economía y distribuir el ajuste de determinada manera, pero después la situación quedó ahí", afirmó.

Incluso consideró que el escenario actual guarda mayores similitudes con el final de la convertibilidad que con el estallido de 2001.

"Estamos más cerca de 1999 que de 2001. Es una crisis lenta, más asociada al estancamiento que a una explosión. Es una situación más deflacionaria que inflacionaria", analizó.

El desafío que enfrenta el Gobierno

Para Pastrana, el desgaste económico también empieza a trasladarse al plano político.

"La crisis lenta es muy dolorosa porque va desgastando la tolerancia social al programa económico", sostuvo.

En ese contexto, consideró que el Gobierno necesita ofrecer una perspectiva de mejora para los próximos meses. A su entender, los indicadores muestran una economía fragmentada, con varios sectores todavía estancados y un mercado laboral que aún no logra consolidar una recuperación.

"Cuando mirás los datos de empleo no encontrás señales de un crecimiento fuerte. La desocupación subió durante 2024 y después dejó de bajar", concluyó.