Karina Milei y Fátima Florez coincidieron este martes en Lima, en la asunción de Keiko Fujimori como presidenta de Perú. Cada una ocupó un lugar muy distinto.
La secretaria general de la Presidencia apareció en la foto grupal de los jefes de Estado, junto a su hermano Javier Milei y a los presidentes de Panamá, Paraguay, Honduras y Chile.

La actriz siguió la ceremonia desde un palco, con la familia y las amistades de Fujimori. "Mi visita a Perú nada tiene que ver con Presidencia. Está pagada de mi bolsillo", dijo a América TV.
La comitiva oficial argentina la integraron dos personas: Karina Milei y el canciller Pablo Quirno.
Florez no formó parte de ella. "No fue parte de la delegación argentina ni fue en el avión presidencial", informaron desde la Casa Rosada.
En la Argentina, el rol de primera dama no existe legalmente. No figura en la Constitución ni en ninguna norma. No tiene funciones escritas, ni oficina, ni presupuesto, ni personal. Ni siquiera es obligatorio que alguien lo ocupe: hubo presidencias sin primera dama, desde Sarmiento hasta la de Néstor Kirchner, cuando Cristina Kirchner rechazó el título.

Ahí está el problema de fondo: quien lo ocupa influye sin tener un cargo y gasta sin tener una partida.
Eso produjo episodios concretos. En 2017, la Oficina Anticorrupción emitió una nota tras el traslado de Juliana Awada en el helicóptero presidencial. Con Fabiola Yáñez, la Presidencia sostuvo que no tenía presupuesto asignado, pero un pedido de acceso a la información reveló que el pasaje y la estadía de su estilista en el viaje oficial a Israel costaron 288.823 pesos.
Antes de que Milei asumiera, ese lugar ya estaba en discusión.

En noviembre de 2023, Florez habló públicamente de "su mote de primera dama" y anticipó qué haría en esa función. Ese mismo mes, hubo una tensión con Karina Milei, y no por una cuestión sentimental: por el control del área de Cultura del gobierno entrante.
En paralelo, Milei ya había dicho que ese rol lo ocuparía su hermana. Florez desmintió los roces: "Son cosas irrisorias, de credibilidad cero". Karina Milei nunca se refirió al tema.
Acá está la decisión que distingue a este gobierno de todos los anteriores.
Frente a una figura sin estatuto, casi todos los presidentes la dejaron informal. Milei hizo lo contrario: la formalizó.
Karina Milei juró como secretaria general de la Presidencia, un cargo con rango de ministro. Para nombrarla hubo que modificar el Decreto 93/2018, que prohibía designar familiares directos del Presidente. Se hizo con el Decreto 12/2023, un día antes de asumir.
Desde ahí, la acumulación fue constante y verificable en el Boletín Oficial:
A eso se agregó una segunda capa, que ya no es administrativa sino partidaria: preside La Libertad Avanza, condujo el armado bonaerense junto a Sebastián Pareja y negocia hoy con los gobernadores de cara a 2027. En agosto inaugura la sede bonaerense del partido.
El resultado es una figura sin precedente reciente: una hermana presidencial que no ocupa un lugar simbólico, sino tres poderes concretos a la vez -el protocolo, la comunicación oficial y la lapicera del partido-.
Un cargo se audita. También se expone. Karina Milei aparece hoy mencionada en dos causas judiciales de alto voltaje.
En el expediente por presunta corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad, audios atribuidos al exdirector Diego Spagnuolo mencionan que ella supuestamente habría cobrado "un 3%" de las compras de medicamentos.
Karina Milei y los Menem involucrados en un caso de coimas por la compra de medicamentos
— Agencia El Vigía (@AgenciaElVigia) August 20, 2025
Se conocieron audios del titular de la ANDIS, Diego Spagnuolo, donde detalla las coimas en la compra de medicamentos. "Tengo todos los WhatsApp de Karina. A ella le llega el 3%", dice el… pic.twitter.com/W7AKOq63Dz
Spagnuolo sostiene que las grabaciones son falsas y su defensa presentó un peritaje que afirma que fueron montadas con inteligencia artificial. El juez Ariel Lijo ordenó que la Gendarmería las peritara. Hasta ahora, la acción penal no avanzó sobre los familiares del Presidente mencionados en ese material.
En la causa por la criptomoneda $LIBRA se unificaron expedientes que incluyen acusaciones de cohecho por supuestamente cobrar por reuniones con el Presidente. Fue citada por una comisión del Congreso y no concurrió.
Esa es la ecuación completa. La primera dama informal no rendía cuentas ante nadie, pero tampoco figuraba en un expediente. La secretaria general figura en los dos lados del mostrador.
Su recorrido fue el inverso, y también tiene una lectura política.
Florez reclamó públicamente el rol, no lo obtuvo y la relación terminó en abril de 2024. Desde entonces reconstruyó su carrera sin apellido presidencial: hizo temporada en Mar del Plata con "Fátima Universal", actuó en la embajada de Estados Unidos por el aniversario de la independencia norteamericana y de ahí, contó, surgieron shows internacionales.
🗣️ NORBERTO MARCOS, EX DE FÁTIMA: "LLAMA LA ATENCIÓN QUE SE RECONCILIEN ANTES DE LAS ELECCIONES"@DesayunoOk @PamelaDav pic.twitter.com/ioC84YS0CL
— América TV (@AmericaTV) July 28, 2026
El costo lo describió su expareja, el productor Norberto Marcos: "Ella tenía todo el público a su favor", pero al vincularse con un político "el público se divide un poco". Consultado sobre quién se benefició más de aquella relación, respondió: "Indudablemente, él".
Hoy Florez adoptó una estrategia distinta: ni confirma ni desmiente. "Estoy casada y en pareja con el público", dijo entre risas en LN+.
💬 “Mi visita a Perú nada tiene que ver con Presidencia”
— La Nación Más (@lanacionmas) July 28, 2026
Fátima Flórez explicó que viajó a Perú por invitación de Keiko Fujimori, con quien mantiene una amistad, y sostuvo que no está relacionado con Javier Milei.
📺 En Clima de Época pic.twitter.com/p8BfaNpCv2
Y hay un dato de contexto que varios señalaron: los rumores reaparecen en la antesala de la campaña presidencial de 2027. "Llama la atención que se dé esta posibilidad de pareja cuando están llegando las elecciones", planteó Marcos. En LAM, Ángel de Brito lo formuló al revés: "Esta vuelta le sirve menos a Fátima que al presidente".
Con ese marco, la foto del martes deja de ser una anécdota.
La funcionaria que aparece entre los jefes de Estado conduce el área que arma los viajes, elige quién integra la comitiva y coordina el ceremonial. No se coló en un espacio ajeno: administra el espacio.
En el orden protocolar argentino, fijado por el Decreto 2072/1993, el secretario general de la Presidencia figura en el puesto 9, junto a los ministros, muy por debajo del escalón de los jefes de Estado.
Una precisión necesaria: ese decreto rige para actos celebrados en la Argentina. La ceremonia fue en Lima y el protocolo lo definió el Estado peruano. No se incumplió ninguna norma argentina. Lo que el reglamento muestra es el rango del cargo, y la distancia entre ese rango y el lugar donde apareció.
La propia Florez, sin proponérselo, resumió el eje de toda esta historia: "Cada uno tenía su lugar. Él, su lugar protocolar; y yo dentro de las amistades".
TM