El jefe de Gabinete, Diego Santilli, le pidió la renuncia este martes al secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, Darío Genua, y el funcionario la presentó por escrito la misma tarde. El Gobierno todavía no designó al reemplazante.
Adentro del CONICET, sin embargo, no cambió nada. El organismo tiene presidente propio: Daniel Salamone, en el cargo desde el 28 de diciembre de 2023 y confirmado este año por el Decreto 46/2026. Sigue firmando resoluciones.
Lo que quedó sin dueño es el escalón de arriba, el que fija prioridades y aprueba programas. Como la Secretaría depende de la Jefatura de Gabinete, esa función vuelve, hasta que salga el decreto con el nuevo nombre, a Santilli: el mismo funcionario que pidió la renuncia.

El mando se ordena así:
Genua nunca manejó el día a día del CONICET. Manejaba la oficina que lo supervisa.
La Secretaría vacante conserva bajo su órbita:
La salida se preparó dos semanas antes con el Decreto 581/2026, firmado por el presidente Javier Milei y por Santilli.
Esa norma le retiró a Genua cuatro estructuras:
Trece días después llegó el pedido de renuncia.
Cerca de Santilli explicaron la decisión sin mencionar la interna oficialista.
"Este cambio responde a una decisión del Jefe de Gabinete de reordenar la estructura de las áreas que tiene bajo su órbita", señalaron fuentes oficiales.

Sobre el sucesor agregaron: "No hay ningún reemplazo definido. Esa decisión todavía no fue tomada. Diego va a conformar el equipo que considere más conveniente para esta nueva etapa del Gobierno".
En la Jefatura de Gabinete lo atribuyeron a un choque personal: "Es un cambio de gestión, Santilli trabaja en equipo y con Genua tiene diferencias irreconciliables en la modalidad de trabajo". Y descartaron el conflicto interno: "No hay ninguna interna con Santiago".
El organismo emplea a los investigadores científicos del país y otorga las becas de doctorado. Según el Ranking SCImago 2025, es la institución gubernamental de investigación mejor posicionada de América Latina.

Los números de estos dos años y medio, según los cálculos de Chequeado:
Milei había anticipado el criterio en campaña: "De la investigación, que se ocupe el sector privado".
Salamone confirmó que en 2026 el CONICET otorgará 1.800 becas y 400 ingresos a la carrera de investigador, las mismas cifras que en 2025.
También explicó con qué criterio: "Vamos a considerar las áreas de investigación que tengan impacto". Los ejes que priorizó son minería, agroindustria, salud, energía, agua, ciencia de datos e inteligencia artificial.
El Gobierno no confirmó el nombre. Dentro de la propia Secretaría ya hay un funcionario alineado con el jefe de Gabinete: José Luis Acevedo, actual subsecretario de Ciencia y Tecnología.

El mecanismo también importa. Santilli propondrá el nombre, pero deberá pasar por el asesor presidencial Santiago Caputo, por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y por el Presidente.
Trabajó en el municipio de Pilar y fue jefe de Gabinete del ENACOM. Asumió en junio de 2024, por decreto firmado por Milei y por el entonces jefe de Gabinete, Guillermo Francos.

Su nombre lo acercó el consultor Rodrigo Lugones a Caputo. Por eso quedó identificado con ese sector. Sobrevivió a las gestiones de Francos y de Manuel Adorni. No a la de Santilli.
Los organismos siguen operando: el CONICET paga sueldos, la CONAE maneja sus satélites y el Banco Nacional de Datos Genéticos conserva sus muestras.
Lo que falta es la firma política que ordena prioridades. Ese vacío se cierra cuando el Boletín Oficial publique el decreto con el nuevo secretario. En el Gobierno estiman que puede ocurrir en los próximos días.
TM