29/07/2026 - Edición Nº1268

Política

Interna Provincial

Salarios, comedores y edificios escolares: el reclamo docente que pone presión en Misiones

29/07/2026 | Los gremios críticos rechazaron el acuerdo con la UDPM y cuestionan la política salarial del gobierno. El conflicto vuelve a tensionar la gestión provincial.



El gobernador Hugo Passalacqua inició el segundo semestre con un nuevo frente de conflicto político y sindical. Mientras el Gobierno provincial reivindica el acuerdo salarial alcanzado con la Unión de Docentes de la Provincia de Misiones (UDPM), los gremios críticos rechazaron la pauta y comenzaron las clases con un paro de 48 horas, movilizaciones y asambleas en distintos puntos de la provincia.

El Movimiento Pedagógico de Liberación (MPL), UDNAM, ATE Misiones, UTEM y organizaciones agrupadas en el Frente de Trabajadores de la Educación en Lucha impulsaron distintas medidas durante el lunes y este martes. El conflicto vuelve a poner en discusión la capacidad política de Passalacqua para contener a un sector clave de la administración pública y evitar que la disputa salarial termine afectando el calendario escolar.

La protesta se produce después de que el Ejecutivo cerrara una actualización en dos etapas con la conducción de la UDPM, sindicato que el gobierno misionero considera mayoritario. El acuerdo establece que durante julio un maestro de grado sin antigüedad percibirá $801.000, mientras que con el programa Hora Más llegará a $1.101.000. En septiembre, esos ingresos subirán a $820.000 y $1.120.000, respectivamente.

La conducción provincial logró así sostener una mesa de negociación con uno de los principales actores sindicales, pero no consiguió cerrar el conflicto. La decisión de otros gremios de comenzar el semestre con una medida de fuerza expone una fractura dentro de la representación docente y obliga al gobernador a administrar un escenario que puede volver a complicarse si la inflación erosiona rápidamente la recomposición acordada.

El costo político de un acuerdo que no alcanza

El reclamo sindical no se limita a los salarios. Los docentes también cuestionan las condiciones edilicias de las escuelas, el financiamiento de los comedores, las prestaciones del Instituto de Previsión Social y la situación del personal de servicio. El paquete de demandas amplía el alcance del conflicto y coloca a la gestión provincial frente a una discusión que excede la actualización de los haberes.

El dato salarial es uno de los principales argumentos de los sectores opositores al acuerdo. Una estimación del Instituto Provincial de Estadística y Censos ubicó cerca de $1,8 millones el costo de la canasta básica total para una familia tipo durante junio. Si bien la comparación no implica que un único salario docente deba sostener un hogar completo, la diferencia sirve para dimensionar la presión que enfrenta el sector.

Para Passalacqua, el conflicto tiene además una dimensión política. El gobernador viene intentando consolidar una etapa propia de gestión, con cambios en su gabinete y un discurso centrado en la cercanía territorial y la administración de los recursos provinciales. Un conflicto docente prolongado puede convertirse en una señal negativa para ese proceso de reordenamiento.

La administración provincial también deberá explicar cómo proyectó la pauta salarial de septiembre y qué mecanismos contempla para evitar que el acuerdo pierda poder adquisitivo. Entre julio y septiembre, el salario inicial aumentará apenas $19.000, en un contexto en el que los costos de alimentos, transporte y servicios continúan modificándose.

Un conflicto que vuelve a desafiar al gobierno misionero

El paro expone una situación incómoda para el Ejecutivo: Passalacqua consiguió el respaldo de la conducción del principal sindicato docente, pero no logró construir una salida que fuera aceptada por el conjunto del sector. Esa diferencia puede profundizarse si las organizaciones opositoras logran coordinar nuevas acciones durante las próximas semanas.

El origen nacional de una parte de las dificultades económicas no exime al Gobierno provincial de asumir su responsabilidad. Los salarios docentes, el mantenimiento de las escuelas, los comedores y buena parte del funcionamiento del sistema educativo dependen de decisiones tomadas en Misiones.

El desafío para Passalacqua será evitar que el conflicto se transforme en un problema político de mayor escala. Para eso deberá ampliar la negociación, responder a los reclamos que exceden la cuestión salarial y demostrar que el acuerdo firmado con la UDPM puede sostenerse frente a la evolución del costo de vida.

El segundo semestre comenzó así con una señal que el Gobierno provincial no puede ignorar. La firma de un acuerdo con el sindicato mayoritario le permitió mostrar capacidad de negociación, pero el paro de 48 horas dejó en evidencia que la discusión por los salarios y las condiciones de la educación todavía está lejos de cerrarse.