Una lancha de excursiones volcó el martes en el sector brasileño de las Cataratas del Iguazú. En la embarcación viajaban seis turistas neerlandeses, el piloto y el copiloto de la empresa Macuco Safari. Los ocho ocupantes fueron retirados del agua durante un operativo coordinado por los servicios de emergencia. Mark Lensink, de 26 años, murió después de ser trasladado a un hospital de Foz do Iguaçu.
El primer llamado de emergencia fue recibido alrededor de las 12:20. Bomberos, ambulancias, personal médico, equipos de la concesionaria y fuerzas de seguridad participaron del rescate. Lensink había sufrido un episodio de ahogamiento y posteriormente un paro cardiorrespiratorio. Otros pasajeros y los dos tripulantes fueron examinados para determinar su estado después del vuelco.
Los seis visitantes que participaban de la excursión procedían de Países Bajos. La víctima estaba de vacaciones en Brasil junto con su pareja y familiares cuando contrataron el paseo náutico. Dos turistas también fueron derivados al Hospital Municipal Padre Germano Lauck para recibir atención. La reconstrucción inicial confirma que ninguna de las ocho personas permaneció desaparecida.
La Capitanía Fluvial del Río Paraná quedó a cargo de la investigación técnica. Los peritos deberán revisar la embarcación, sus motores, las maniobras de la tripulación y las condiciones del río Iguazú. El organismo ambiental brasileño confirmó que la concesionaria tenía la documentación requerida para operar. Todavía no se determinó si el vuelco respondió a una falla técnica, humana o ambiental.
Macuco Safari suspendió sus actividades durante tres días a partir del miércoles. La medida permite preservar los elementos que deben ser inspeccionados y revisar los procedimientos de navegación. Los circuitos peatonales del lado argentino permanecieron habilitados, una situación diferente de la suspensión aplicada en Brasil. La interrupción afecta al servicio investigado y no implica el cierre general de las Cataratas.

El peritaje deberá establecer cómo perdió estabilidad la embarcación durante el recorrido. También se verificará el uso de chalecos, la respuesta de la tripulación y el cumplimiento de los protocolos de emergencia. El caudal y las corrientes serán incorporados al análisis, pero no pueden considerarse por sí solos como la causa. La responsabilidad solo podrá definirse cuando concluyan las inspecciones y se reconstruya la maniobra.