30/07/2026 - Edición Nº1269

Política

Congreso

Nafta 22% más barata en la Patagonia: la exigencia a Milei en Diputados

30/07/2026 | La iniciativa busca generar una brecha de precios más amplia en CABA y las provincias del sur. Cuál es el argumento y cómo se financiaría.



Un grupo de diputados del peronismo presentó un proyecto de ley que vuelve a poner en el centro del debate el precio de los combustibles en la Patagonia y la distribución de los recursos que genera la producción de hidrocarburos.

La iniciativa propone establecer un régimen diferencial para que la nafta y el gasoil tengan, como mínimo, un precio 22% inferior al promedio de venta al público registrado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

El proyecto alcanza a Tierra del Fuego, Santa Cruz, Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa, además de los departamentos de Carmen de Patagones, en Buenos Aires, y Malargüe, en Mendoza.

Pero el punto de mayor impacto político está en cómo se financiaría el beneficio: los autores proponen crear un Fondo de Compensación Patagónico con el equivalente al 30% de los recursos efectivamente recaudados por el Estado Nacional en concepto de derechos de exportación sobre hidrocarburos líquidos, gas natural y sus derivados.

De esta manera, la iniciativa plantea una discusión que excede el precio de la nafta: quién recauda los recursos generados por la actividad hidrocarburífera, cuánto retorna a las regiones productoras y cómo se compensa a territorios que enfrentan mayores costos logísticos y de infraestructura.

Una rebaja del 22% como piso obligatorio

El mecanismo previsto sería principalmente tributario. La iniciativa establece que la diferencia de precios deberá instrumentarse mediante la exención total o parcial del Impuesto a los Combustibles Líquidos establecido por la Ley 23.966 y sus modificatorias.

El proyecto también habilita al Poder Ejecutivo a utilizar "cualquier otro mecanismo fiscal o económico" para garantizar el diferencial.

En términos concretos, la propuesta busca que la diferencia no quede librada a las variaciones del mercado o a decisiones administrativas, sino que exista un piso establecido por ley.

En el caso de Tierra del Fuego, el proyecto incluye además la jurisdicción correspondiente a Antártida e Islas del Atlántico Sur.

La Patagonia contra la pérdida del diferencial histórico

Uno de los argumentos más fuertes del proyecto es la comparación entre el precio actual de los combustibles y el esquema que existía años atrás.

Según los fundamentos, durante 2025 y 2026 el precio de los combustibles líquidos en la Patagonia mostró diferencias de entre 0% y 5% respecto de CABA y otras regiones del país.

Incluso, los autores advierten que en determinadas zonas patagónicas el combustible puede resultar más caro.

El dato contrasta con una situación anterior en la que, según el texto de la iniciativa, la diferencia a favor de la Patagonia se ubicaba cerca del 20% en el precio final.

Para los legisladores que impulsan la propuesta, esa reducción de la brecha implica una pérdida de la denominada "equidad territorial".

El proyecto intenta revertir ese proceso estableciendo ahora un diferencial mínimo del 22%.

Por qué la Patagonia reclama un precio diferencial

La fundamentación plantea que la región tiene condiciones estructurales que hacen que el combustible tenga un peso mayor en la vida cotidiana.

Entre ellas aparecen la baja densidad poblacional, las enormes distancias, las temperaturas extremas, la nieve y el hielo.

A esos factores se suma, según los autores, el deterioro de las rutas provocado por la falta de mantenimiento.

En este contexto, el transporte no constituye solamente una cuestión de movilidad individual. También tiene consecuencias directas sobre el abastecimiento de bienes y servicios.

La distancia entre centros urbanos y los mayores costos logísticos repercuten sobre el precio final de los productos.

Por eso, sostienen que el uso de automotores constituye "un bien fundamental e imperiosa en la movilidad territorial de la zona".

La discusión sobre el precio de la nafta y el gasoil queda así vinculada directamente con el costo de vida.

El antecedente de 1991

El proyecto recupera una historia legislativa que comenzó hace más de tres décadas.

En 1991, la Ley 23.966 estableció un régimen impositivo diferencial para combustibles líquidos y gas natural que contemplaba una exención para las provincias y departamentos que hoy vuelven a aparecer en la propuesta.

Los fundamentos recuerdan que aquella política no solamente tenía en cuenta las particularidades geográficas y sociales de la región. También consideraba que las provincias patagónicas son productoras de hidrocarburos.

El argumento era que la extracción de recursos no renovables genera impactos ambientales y sociales en los territorios donde se realiza, mientras que esos recursos posteriormente son distribuidos al resto del país y destinados también a la exportación.

Desde esa perspectiva, el beneficio impositivo podía funcionar como una compensación para las regiones productoras.

La Ley 27.209 y el antecedente de 2015

La segunda referencia legislativa central es la Ley 27.209, sancionada en 2015. Según los fundamentos, esa norma estableció un nuevo régimen de exención impositiva sobre combustibles para la Patagonia y tuvo como consecuencia una reducción notoria del precio final en los surtidores.

Los autores sostienen que aquella legislación retomaba el principio de equidad territorial y buscaba reducir las asimetrías entre distintas regiones del país.

El nuevo proyecto se presenta como una continuidad de aquellos antecedentes. La diferencia es que ahora se busca establecer expresamente una distancia mínima del 22% respecto del precio promedio de CABA.

La reforma tributaria de Macri que, según el proyecto, cambió el esquema

Los fundamentos identifican otro punto de inflexión en 2017, durante el gobierno de Mauricio Macri.

La reforma tributaria instrumentada a través de la Ley 27.430 modificó el esquema del Impuesto a los Combustibles Líquidos y estableció un sistema de montos fijos por litro.

Según los autores, esa modificación hizo que la exención perdiera impacto real con el paso del tiempo.

Las sucesivas crisis inflacionarias terminaron erosionando el beneficio y reduciendo progresivamente la diferencia entre los precios de la Patagonia y los de otras regiones.

El resultado que señalan es concreto: una brecha que había llegado a ubicarse cerca del 20% se redujo a entre 0% y 5% durante 2025 y 2026.

Mauricio Macri y Juan José Aranguren, su ministro de Energía

El punto más político: financiar la rebaja con retenciones

La propuesta introduce un mecanismo de financiamiento que puede generar una fuerte discusión con el Gobierno nacional.

El proyecto ordena crear un Fondo de Compensación Patagónico y establece que se integre con una suma equivalente al 30% de los recursos efectivamente percibidos por Nación en concepto de derechos de exportación aplicados a hidrocarburos líquidos, gas natural y sus derivados.

La lógica es que parte de los recursos obtenidos mediante la exportación de hidrocarburos se utilice para financiar una política de compensación destinada a la región.

La iniciativa, por lo tanto, toca uno de los puntos sensibles de la relación entre Nación y las provincias productoras: la distribución de los beneficios económicos generados por los recursos energéticos.

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