El Gobierno de Javier Milei confirmó hoy el bono de $70.000 para los jubilados y pensionados de la mínima, para el próximo mes de agosto. El Decreto correspondiente fue publicado este jueves en el Boletín Oficial.
El congelamiento del refuerzo previsional desde marzo de 2024 deterioró fuertemente el poder de compra del mismo.
De este modo, el haber mínimo con bono será en agosto de $489.775,93. La suba en relación a julio será de $7.786,60.
En términos porcentuales, el aumento del haber mínimo garantizado será de 1,6%, por debajo del incremento que recibirán los haberes más altos (1,89%) y también por debajo de la inflación esperada para el mes de agosto (1,8%), de acuerdo con el relevamiento que realiza el Banco Central.
Así, el Ministerio de Economía que comanda Luis Caputo continúa utilizando a los jubilados y pensionados más desfavorecidos como variable de ajuste.
El bono para la mínima es de $70.000 desde marzo de 2024, hace más de dos años. El poder de compra del bono se ha visto fuertemente deteriorado: perdió el 56% de su valor real.
Para recuperar al menos la capacidad adquisitiva de marzo de 2024, el bono debiera ser en agosto de $160.461.

Para graficar la pérdida del poder de compra, en base a los datos disponibles del INDEC (hasta junio de 2026), podemos utilizar distintos alimentos de la canasta básica:

Con el incremento de agosto, desde marzo de 2024, los haberes de todos los jubilados aumentaron 209,9%.
Pero al estar congelado el bono, el monto efectivamente cobrado por los jubilados de la mínima subió 138,2%.
De haberse incrementado el bono en la misma línea que los haberes, tendría que ser en julio de $218.559,63. Es decir, el bono debiera ser el triple de lo que es hoy.
Esta desigualdad entre los jubilados de la mínima y quienes están por arriba de la mínima es muy significativa. Si el gobierno decide sostener el congelamiento del bono, las desigualdades solo van a acrecentarse.