Lo que comenzó como un llamado al 911 por un robo en un edificio del barrio porteño de Belgrano terminó con un hallazgo inesperado para los investigadores.
El operativo se llevó a cabo en un edificio ubicado sobre Roosevelt al 2600, donde efectivos de la Comisaría Vecinal 13C acudieron tras la denuncia de un vecino que, aunque no se encontraba en su domicilio, advirtió mediante las cámaras de seguridad la presencia de personas ajenas dentro del inmueble.
Al llegar, los policías interceptaron a un hombre y una mujer que intentaban abandonar el edificio, mientras que un tercer sospechoso fue detectado en los pisos superiores. Según informaron fuentes policiales, el acusado intentó escapar por la escalera hasta el octavo piso y, en plena persecución, se arrojó hacia el séptimo nivel, maniobra en la que sufrió lesiones antes de ser reducido.

Tras la identificación de los arrestados, los investigadores descubrieron que uno de ellos, un colombiano de 38 años, ocultaba su verdadera identidad. El cotejo de huellas realizado por la División Enlace Interpol permitió establecer que sobre él pesaba un pedido de captura internacional.
De acuerdo con la información remitida por Interpol Colombia, el sospechoso tenía antecedentes por integrar grupos delictivos, alterar dispositivos electrónicos mediante software malicioso, hurto de equipos móviles y un antecedente por robo en poblado y en banda registrado en 2016.

Los otros dos detenidos también contaban con antecedentes. Uno de ellos, un colombiano de 59 años, registraba diez causas por robos simples y agravados y cumplía una pena unificada de cuatro años y nueve meses de prisión.
La tercera imputada, una mujer venezolana, acumulaba procesos por encubrimiento, hurto y robo, además de haber recibido una probation este año por un intento de hurto. Según las autoridades, también tenía una orden de expulsión del país dictada por la Dirección Nacional de Migraciones, aunque esa medida todavía no se encuentra firme.

Durante la inspección del edificio, los efectivos comprobaron que varios departamentos del tercer piso habían sido violentados, mientras que la puerta principal de acceso no presentaba daños, por lo que se investiga cómo lograron ingresar.
En poder de los sospechosos se recuperaron dinero en efectivo y joyas, además de secuestrarse una barreta, destornilladores, pinzas y una prensa hidráulica, herramientas que presuntamente eran utilizadas para cometer los robos.
Los tres detenidos quedaron a disposición de la Justicia mientras avanza la investigación para determinar si la banda está vinculada con otros hechos similares ocurridos en edificios de la Ciudad.