30/07/2026 - Edición Nº1269

Internacionales

Alianza transpacífica

La alianza con Corea puede redefinir contratos, tecnología y empleo en Chile

30/07/2026 | Kast y Lee abrieron una agenda sobre comercio digital, inteligencia artificial, defensa, cobre y litio.



Lee Jae-myung inició una visita oficial a Chile con el objetivo de modernizar el tratado de libre comercio vigente desde 2004. El presidente surcoreano y José Antonio Kast colocaron en la agenda comercio digital, inteligencia artificial, tecnologías limpias, defensa, seguridad marítima y cadenas de suministro. El acuerdo bilateral fue pionero para Corea del Sur y amplió durante más de dos décadas el intercambio entre una economía industrial asiática y un proveedor sudamericano de minerales y alimentos. La modernización busca incorporar sectores que no existían o tenían menor peso cuando se negoció el texto original, especialmente datos, servicios digitales, estándares ambientales y nuevas tecnologías.

Los minerales críticos ocupan el centro económico de la visita porque Chile posee grandes reservas de cobre y litio, mientras Corea del Sur concentra industria manufacturera avanzada. Un mineral crítico es un insumo esencial para sectores estratégicos cuyo abastecimiento puede sufrir interrupciones por concentración geográfica, conflictos o restricciones comerciales. Baterías, vehículos eléctricos, redes, semiconductores y sistemas de defensa dependen de cadenas estables de extracción, procesamiento y manufactura. Corea busca diversificar proveedores; Chile necesita convertir sus recursos en inversión, tecnología y valor agregado. La complementariedad existe, pero los resultados dependerán de contratos, infraestructura y reglas que distribuyan beneficios más allá de la exportación de materia prima.

 


Chile conecta sus reservas minerales del Pacífico con la industria tecnológica de Corea del Sur.

Un tratado más amplio

La actualización del TLC pretende reactivar su comisión administradora y sumar disciplinas sobre cadenas resilientes, trabajo e igualdad de género. Estas materias no son anexos decorativos: pueden definir cómo se certifica el origen, qué estándares cumplen las empresas y bajo qué condiciones circulan servicios e información. El comercio digital requiere reglas para firmas electrónicas, protección de datos, pagos y localización de servidores, mientras la inteligencia artificial agrega exigencias sobre seguridad y propiedad intelectual. Un tratado moderno reduce incertidumbre cuando convierte esas áreas en procedimientos previsibles para empresas, trabajadores y autoridades de ambos países.

La gira sudamericana de Lee conecta Brasil, Chile y Argentina mediante una misma estrategia de diversificación económica. En Brasil, Corea busca acercarse al Mercosur; en Chile, profundiza un tratado bilateral ya vigente; en Argentina, explora energía, alimentos y minerales. Santiago dispone de una ventaja porque cuenta con reglas comerciales probadas durante más de veinte años. Sin embargo, deberá competir por inversión industrial frente a mercados más grandes y regímenes de incentivos agresivos. La relación con Seúl será más valiosa si atrae procesamiento, investigación, proveedores y formación técnica, no solo compras de cobre y litio.

La cadena de valor

El memorando sobre recursos minerales puede ordenar cooperación técnica y suministro, pero no garantiza por sí mismo nuevas plantas. La industria necesita energía confiable, permisos ambientales, agua, transporte, personal especializado y demanda a largo plazo. Chile debe presentar proyectos capaces de pasar desde la extracción hacia materiales, componentes o servicios asociados, sin prometer una industrialización inmediata que no tenga escala económica. El objetivo razonable es capturar más etapas de la cadena, seleccionar nichos competitivos y exigir que la inversión deje conocimiento, infraestructura y proveedores locales.

La visita consolida una relación transpacífica basada en intereses económicos concretos y continuidad entre gobiernos. Kast recibe una agenda iniciada durante la administración anterior, lo que ofrece a Corea una señal de estabilidad institucional. El desafío será traducir esa continuidad en un calendario de negociación, acuerdos verificables y proyectos financiados. Chile puede asegurar mercados para sus minerales y Corea puede reducir riesgos de abastecimiento, pero la alianza será incompleta si no amplía tecnología, servicios y empleo. La modernización del TLC tendrá sentido cuando las nuevas reglas produzcan más intercambio y permitan que los recursos chilenos ingresen a cadenas industriales de mayor valor.


Chile y Corea buscan actualizar un tratado comercial vigente desde 2004.