Juan Román Riquelme sondeó a Rodrigo Castillo en las últimas horas como una opción alternativa para reforzar el ataque de Boca, tras la traba de las negociaciones por David Romero (Tigre pide 12 millones de dólares y el Xeneize se bajó) y las dificultades con Luciano Gondou.
Sin embargo, el llamado del presidente no encontró la respuesta que esperaba: el delantero de 27 años, que actualmente milita en Fluminense de Brasil, prefiere mantenerse en el club carioca los meses que quedan de 2026 y terminar la temporada en su actual destino.
Según reveló el periodista Claudio Civiello en la plataforma Kick, Riquelme contactó al futbolista para conocer su situación actual. La idea del Xeneize era aprovechar el flojo momento de Castillo en Fluminense: el delantero perdió rodaje en las últimas semanas, alternando titularidades con suplencias en los últimos partidos.
El ex Lanús disputó apenas 19 partidos con el Tricolor desde su llegada en marzo de este año.
Consultado sobre la posibilidad de volver al fútbol argentino, Castillo fue claro: prefiere seguir en Brasil, seguir peleando por afianzarse en el equipo de Renato Portaluppi y terminar el año en el club en el que apenas lleva cuatro meses.
Ante la negativa, Boca descarta esta alternativa y vuelve a redirigir la búsqueda de un centrodelantero en las últimas horas del mercado.

Los principales apuntados que restan son Lucas Passerini de Belgrano de Córdoba (con quien la dirigencia ya inició conversaciones formales) y una nueva vuelta con Gondou del CSKA Moscú, aunque el ruso pagó 16 millones de euros por él en enero y no lo suelta.
Rodrigo Castillo había sido durante toda la temporada 2025 una de las figuras de Lanús, con un rendimiento que le abrió las puertas del fútbol brasileño.
Su rechazo complica los planes ofensivos que había diseñado el Vasco Arruabarrena para reforzar el ataque tras la lesión de Adam Bareiro y el bajo rendimiento de Milton Giménez.