31/07/2026 - Edición Nº1270

Política

Congreso

Diputados: el proyecto completo de reforma del Banco Central de Milei

31/07/2026 | El lunes tomará estado parlamentario pero ya se conoció el texto final. El Presidente realizó una cadena nacional.



El Gobierno de Javier Milei finalmente formalizó ante el Congreso el proyecto de ley para reformar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), una de las iniciativas económicas que la Casa Rosada considera centrales para consolidar su programa de estabilización. El lunes tomará estado parlamentario y será girado a las comisiones.

El texto, identificado como Mensaje N° 226-2026, lleva las firmas del presidente Javier Milei, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y fue fechado el 30 de julio de 2026. El envío se produjo luego de que el Presidente presentara la iniciativa durante la cadena nacional emitida anoche desde la Casa Rosada.

La propuesta plantea una modificación profunda de la legislación que regula al Banco Central. El objetivo declarado es darle independencia funcional y financiera, establecer como misión principal la preservación del valor de la moneda, impedir que la autoridad monetaria financie al Estado y modificar el régimen mediante el cual el BCRA determina y distribuye sus resultados.

El proyecto también busca cambiar la relación entre el Banco Central y el Tesoro, limitar las posibilidades de intervención política sobre su directorio y avanzar sobre el stock de instrumentos que quedaron en el activo del organismo como consecuencia de décadas de financiamiento al sector público.

En el mensaje que acompaña la iniciativa, el Poder Ejecutivo organiza la reforma en seis grandes ejes: mandato único, independencia institucional, prohibición del financiamiento al sector público, régimen de resultados y utilidades, saneamiento del balance y cuestiones operativas.

El cambio central: el Banco Central tendrá un solo objetivo

Uno de los cambios más importantes aparece en el artículo 1° del proyecto, que reemplaza el artículo 3° de la Carta Orgánica del BCRA.

La nueva redacción establece que "es misión primaria y fundamental del Banco Central de la República Argentina preservar el valor de la moneda".

De esta manera, el Gobierno pretende volver al esquema original de la Ley 24.144 y abandonar el mandato múltiple establecido con la reforma de 2012.

Actualmente, la Carta Orgánica contempla objetivos relacionados con la estabilidad monetaria y financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social, dentro de las políticas establecidas por el Gobierno nacional.

La reforma también elimina atribuciones vinculadas con la orientación del crédito hacia determinados sectores y las políticas crediticias diferenciadas, consideradas por el Gobierno propias de una banca de fomento y no de una autoridad monetaria.

El punto más fuerte: prohibir que el Banco Central financie al Estado

El núcleo económico de la reforma está en el intento de cerrar todos los canales mediante los cuales el BCRA puede financiar al sector público.

El proyecto elimina los denominados adelantos transitorios al Gobierno nacional y deroga los artículos de la Carta Orgánica que constituyen el andamiaje de ese mecanismo.

Además, propone prohibir de manera absoluta que el Banco Central otorgue préstamos al Gobierno nacional, las provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los municipios.

La iniciativa también incorpora una prohibición explícita para que el BCRA compre títulos públicos del Estado nacional en el mercado primario.

En otras palabras, el Banco Central no podría convertirse directamente en comprador de nueva deuda emitida por el Tesoro, una herramienta que puede funcionar como mecanismo de financiamiento monetario.

El texto también elimina la posibilidad de que el BCRA adelante fondos para cubrir servicios de la deuda pública que atiende por cuenta y orden del Gobierno. La nueva redacción establece que será el propio Estado nacional el que deberá poner a disposición del Banco los recursos necesarios para afrontar esos gastos.

El número que utiliza el Gobierno

La fundamentación oficial pone el foco en el tamaño potencial de los adelantos transitorios.

Según el proyecto, dado que desde el inicio de la actual administración el BCRA no otorgó nuevos financiamientos bajo ese mecanismo, el Tesoro podría solicitar adelantos por aproximadamente $36,6 billones.

El Gobierno sostiene que ese monto equivale a más del 80% de la base monetaria actual y utiliza esa cifra como argumento para justificar el cierre definitivo de esa vía de financiamiento.

Javier Milei y su equipo en el mensaje grabado para la cadena nacional

También busca cerrar la puerta al uso de las reservas

Otro de los cambios relevantes está relacionado con las reservas internacionales.

El proyecto deroga el artículo 6° de la Ley 23.928, que establecía el régimen de las denominadas reservas de libre disponibilidad.

La fundamentación oficial sostiene que ese mecanismo permitió que, durante las últimas décadas, el Tesoro utilizara reservas del Banco Central para afrontar distintos compromisos públicos.

El Gobierno menciona, entre otros ejemplos, el pago de deuda con organismos financieros internacionales y deuda externa oficial, y señala que a cambio de la utilización de las reservas el BCRA recibió letras intransferibles del Tesoro.

Según el mensaje oficial, el stock de esas letras alcanzaba un valor nominal de USD 69.400 millones en abril de 2025.

La reforma busca cerrar ese mecanismo y, al mismo tiempo, establece un esquema transitorio para avanzar en la cancelación de las obligaciones que el Tesoro mantiene con el Banco Central.

Santiago Bausili, presidente del Banco Central

Un Banco Central más protegido frente al poder político

El segundo gran eje del proyecto apunta a reforzar la independencia institucional del BCRA. Uno de los cambios más relevantes afecta directamente a los integrantes del directorio.

El proyecto establece cuatro causales específicas para su remoción: violación de las prohibiciones establecidas en la Carta Orgánica, incapacidad sobreviniente, aparición de una incompatibilidad o inhabilidad y una falta grave y manifiesta en el ejercicio de sus funciones, siempre que surja de hechos precisos e inequívocos contrarios a la propia Carta Orgánica.

Pero la reforma agrega un requisito político e institucional mucho más exigente. La remoción deberá ser decretada por el Poder Ejecutivo, pero previamente tendrá que ser aprobada por ambas cámaras del Congreso con una mayoría de dos tercios de los miembros presentes.

De esta manera, el proyecto busca impedir que una autoridad del Banco Central pueda ser desplazada simplemente por una diferencia respecto de la política monetaria.

La fundamentación oficial sostiene expresamente que el desacuerdo con la conducción de la política monetaria no debe convertirse en causal de remoción.

Luis Caputo y Felipe Núñez, del Ministerio de Economía

El ministro de Economía ya no tendrá presencia permanente en el directorio

La reforma también elimina el segundo párrafo del artículo 12 de la Carta Orgánica, que permite actualmente que el ministro de Economía o su representante participe con voz pero sin voto en las reuniones del directorio del BCRA.

El Gobierno argumenta que la coordinación entre política fiscal y monetaria no necesita de la presencia permanente de un representante del Tesoro dentro del órgano de decisión del Banco Central.

La intención declarada es establecer una separación más clara entre la autoridad monetaria y el Poder Ejecutivo.

Qué pasará con las letras intransferibles

El proyecto incorpora un régimen transitorio para resolver el problema del pasivo que el Tesoro mantiene con el Banco Central.

Hasta que se cancelen completamente los adelantos transitorios y las letras intransferibles, determinadas partidas de resultados que bajo el nuevo esquema deberían quedar en una cuenta de capital o en una reserva especial serán puestas a disposición del Gobierno nacional exclusivamente para cancelar esas obligaciones. No podrán utilizarse para financiar nuevo gasto público.

El texto también establece que los vencimientos de los adelantos transitorios serán prorrogados automáticamente hasta su cancelación total. En cuanto a las letras intransferibles, seguirán regidas por sus condiciones de emisión y por lo que establezca la ley de Presupuesto.

El objetivo planteado por el Gobierno es que este mecanismo permita reducir simultáneamente la exposición del BCRA al Tesoro y el endeudamiento del Estado con la autoridad monetaria.