por Redacción NewsDigitales
La interna entre Javier Milei y Victoria Villarruel sumó un nuevo capítulo y elevó aún más la tensión dentro del oficialismo. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, pidió públicamente la renuncia de la vicepresidenta luego de las fuertes críticas que dirigió contra el Presidente a través de las redes sociales.
"Si hay una persona que no está de acuerdo, que dé un paso al costado. Que arme su proyecto y que compita", afirmó Santilli en declaraciones radiales, en un mensaje que profundiza el distanciamiento entre la Casa Rosada y la titular del Senado.
Las declaraciones llegan apenas horas después de que Villarruel volviera a cuestionar a Milei, al asegurar que siente una "genuina preocupación" por su estado y por las "persecuciones imaginarias" que, según afirmó, replica tanto en la Argentina como en el exterior.
La vicepresidenta escribió en su cuenta de X: "Me preocupa profundamente que el Presidente de la Nación replique insensateces e inventos. Tengo genuina preocupación por su estado y por las persecuciones imaginarias que replica en Argentina y el exterior".
Me preocupa profundamente que el presidente de la Nación replique insensateces e inventos. Tengo genuina preocupación por su estado y por las persecuciones imaginarias que replica en Argentina y el exterior.
— Victoria Villarruel (@VickyVillarruel) July 30, 2026
Además, agregó otra frase que profundizó la controversia: "El Presidente de la Nación no puede haber twitteado semejante estupidez. Si es así, que muestre todas las pruebas de estas afirmaciones inventadas por cerebro de microbio Bolukalo", en referencia a la diputada libertaria Lilia Lemoine.
El intercambio comenzó luego de que Milei compartiera en sus redes una publicación de Lemoine en la que acusaba a Villarruel de coordinar sus mensajes con la diputada Marcela Pagano, hoy alejada del bloque de La Libertad Avanza.
En ese posteo, la legisladora sostuvo, sin presentar pruebas, que ambas dirigentes comparten asesores, un supuesto "call center" y una estrategia política para perjudicar al Presidente.
Villarruel respondió con dureza y rechazó esas acusaciones, reclamando que se exhiban evidencias. Sus mensajes marcaron un cambio de tono respecto de enfrentamientos anteriores, ya que por primera vez puso en duda públicamente el estado del jefe de Estado.

El pedido de renuncia formulado por Santilli representa hasta ahora la respuesta política más contundente desde el Gobierno frente a las declaraciones de la vicepresidenta y refleja el nivel de deterioro de la relación entre ambos.
La disputa entre Milei y Villarruel ya había atravesado distintos episodios por el tratamiento de leyes en el Senado, los vetos presidenciales y la discusión por las dietas legislativas. Sin embargo, el nuevo cruce elevó la confrontación a un plano institucional, al involucrar cuestionamientos personales sobre el Presidente y una respuesta directa desde la conducción del Gobierno.