El Gobierno volverá a poner sobre la mesa el próximo jueves uno de los proyectos que más debate generó desde que fue presentado: la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Entre otros cambios, la iniciativa propone modificar la Ley de Tierras Rurales, que hoy establece límites a la compra de campos por parte de extranjeros.
Desde la Casa Rosada sostienen que el objetivo es fortalecer la seguridad jurídica, reforzar el derecho de propiedad y generar mejores condiciones para atraer inversiones.
Sin embargo, organizaciones sociales, asambleas ciudadanas y sectores ambientalistas advierten que los cambios podrían facilitar la extranjerización de la tierra.
El debate no es menor. Mientras el oficialismo considera que las restricciones actuales desalientan inversiones productivas, quienes rechazan la iniciativa recuerdan que la ley fue creada para evitar la concentración de tierras y proteger recursos considerados estratégicos.
En ese contexto, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, recurrió a una llamativa historia personal para explicar por qué, a su entender, esas limitaciones terminan alejando potenciales inversores.

"Olvidate, con eso que me dijiste no voy". Esa fue, según contó Sturzenegger, la respuesta que recibió de un empresario qatarí durante una cena.
El funcionario relató que el empresario le explicó que producía toda la leche de Qatar y que estaba buscando un país donde instalar esa actividad. "Imaginate que Qatar no es el mejor lugar para criar vacas porque es un desierto", recordó el ministro.
“Un empresario qatarí me dijo que quería producir leche en Argentina”
— Corta (@somoscorta) July 30, 2026
Federico Sturzenegger defendió el proyecto de ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada con ese ejemplo y se preguntó: “¿Cómo es que nos asustamos de que la gente venga a invertir y a producir?”. pic.twitter.com/js563DZCAa
Cuando le respondió que la legislación argentina impedía que un extranjero comprara tierras para desarrollar ese proyecto, la conversación terminó abruptamente.
"Le dije: Vas a tener que ver cómo hacés porque hay una ley que te prohíbe comprar tierras en la Argentina."
Según Sturzenegger, el empresario no dudó en descartar la inversión.
"Me dijo: Olvidate. Con que me hayas dicho eso no voy. Tengo otros 180 países buenísimos para producir leche. Ya me estás diciendo que es un país que no me genera confiabilidad."
Para el ministro, la anécdota refleja cómo las restricciones actuales pueden desalentar inversiones incluso antes de que comiencen a evaluarse.
Sin embargo, la ley vigente no prohíbe la compra de tierras por extranjeros, sino que establece límites de hasta 1.000 hectáreas.
A través de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, el Gobierno propone modificar distintas normas, entre ellas la Ley de Tierras Rurales.
Según el oficialismo, la iniciativa busca brindar mayor seguridad jurídica y eliminar trabas que afectan las inversiones.
Del otro lado, quienes cuestionan el proyecto sostienen que flexibilizar la compra de tierras por parte de extranjeros podría profundizar la extranjerización del territorio y recuerdan antecedentes como el caso de La Rioja, utilizado durante años como uno de los argumentos para establecer límites a este tipo de operaciones.