La producción de leche en Argentina mantiene una proyección de crecimiento para los próximos meses, aunque las empresas tamberas enfrentan un escenario financiero marcado por bajos valores de la leche y mayores necesidades de facturación para cubrir las deudas de corto plazo.
De acuerdo con la Encuesta SEA CREA correspondiente a julio, los empresarios tamberos de la red CREA proyectan para los próximos cuatro meses un incremento promedio de la producción de leche del 6,9% interanual. En tanto, para los próximos doce meses, las expectativas también se mantienen en terreno positivo. En promedio, los productores estimaron un aumento de la producción del 6,5% en comparación con el mismo período del año anterior.
La previsión se mantiene pese a que el 42% de los grupos CREA tamberos informó haber sido afectado por excesos hídricos durante los últimos cuatro meses. Los principales inconvenientes se concentraron en el norte de la región pampeana, donde las condiciones de humedad generaron dificultades para el desarrollo de las actividades productivas.
Entre los factores que explican las perspectivas de crecimiento aparece el aumento de las vacas en ordeñe, asociado a una mayor retención de animales, recrías más eficientes y una mayor disponibilidad de recursos forrajeros durante la campaña actual.

El escenario productivo convive con una situación financiera que muestra mayores exigencias para las empresas lácteas. Los valores de la leche, medidos en pesos constantes, se encuentran en los niveles mínimos de los últimos cinco años. En este contexto, aumentó la cantidad de días de facturación necesarios para cancelar las deudas de corto plazo.
En julio, los productores necesitan en promedio 40 días de facturación para saldar ese tipo de compromisos. Según la encuesta, se trata del nivel más elevado registrado para ese mes desde el inicio de la serie.
Gonzalo Berhongaray, líder del área de Lechería de CREA, vinculó la evolución de la producción con la estructura de costos de los establecimientos. “Aumentar la producción permite licuar costos fijos. Con un precio estancado, relaciones insumo/producto que no son malas en términos históricos y costos fijos en aumento (energía, combustibles y salarios), la única salida parece ser producir más”, explicó.
El especialista también señaló que el crecimiento de la producción requiere adaptar los sistemas productivos a las condiciones climáticas. “Reconvertir el sistema productivo no es una tarea fácil, pero sí prever cómo producir más en un ambiente climático con excesos hídricos recurrentes; para eso se están preparando muchos empresarios lecheros”, añadió.
De esta manera, las empresas tamberas proyectan una mayor producción para el segundo semestre y para los próximos doce meses, apoyadas en una mayor cantidad de vacas en ordeñe, la disponibilidad de forraje y las inversiones realizadas en años anteriores. Al mismo tiempo, el aumento de los costos fijos y las condiciones financieras obligan a los establecimientos a sostener mayores niveles de producción para atender sus compromisos.