01/08/2026 - Edición Nº1271

Internacionales

Memoria y soberanía

Paraguay endurece su postura y pone presión sobre la relación con Brasil y el Mercosur

01/08/2026 | Paraguay respondió a Lula con firmeza y reclamó la devolución de símbolos arrebatados tras la guerra.



Paraguay transformó una declaración desafortunada de Luiz Inácio Lula da Silva en una defensa institucional de su memoria nacional. El vicepresidente Pedro Alliana comunicó formalmente al Gobierno brasileño el rechazo de Asunción a una interpretación reduccionista de la Guerra de la Triple Alianza y reclamó la devolución de los trofeos capturados durante el conflicto.

La posición paraguaya combina firmeza y prudencia diplomática. Asunción solicitó la restitución del Cañón Cristiano, del Cañón Presidente López, de otras piezas históricas y de copias de documentos conservados en Brasil, pero reafirmó al mismo tiempo su voluntad de mantener una relación respetuosa entre dos pueblos vecinos.

 


Paraguay es un país sin litoral que se encuentra entre Argentina, Brasil y Bolivia, con grandes extensiones de pantanos, bosques subtropicales y chaco, extensiones de naturaleza que abarcan sabanas y matorrales.

Una guerra que no admite simplificaciones

Lula presentó la invasión paraguaya de territorio brasileño como explicación central del conflicto, pero omitió las tensiones territoriales, comerciales y políticas que atravesaban la cuenca del Plata. También dejó fuera la intervención del Imperio del Brasil en Uruguay, un movimiento decisivo para comprender por qué la región terminó envuelta en una guerra devastadora.

Paraguay no necesita negar los errores cometidos por el gobierno de Francisco Solano López para rechazar una historia escrita exclusivamente desde la perspectiva de los vencedores. La guerra destruyó su economía, redujo dramáticamente su población y dejó heridas que todavía forman parte de su identidad nacional.


Paraguay exige respeto y la devolución de símbolos arrebatados tras la guerra.

Reparar sin convertir la historia en revancha

El Cañón Cristiano tiene un significado que supera su valor militar. Fue fabricado con el bronce de campanas pertenecientes a iglesias paraguayas y quedó asociado a la resistencia de un país que enfrentó una destrucción extraordinaria. Su devolución constituiría un gesto de reconciliación, no una revisión territorial ni una exigencia económica.


Alliana respondió a Lula sin romper el diálogo político con Brasil.

La respuesta de Alliana muestra que Paraguay puede defender su dignidad sin comprometer la cooperación bilateral, Itaipú o el Mercosur. Brasil tiene ahora la oportunidad de dejar de exhibir como trofeos piezas que para los paraguayos representan sacrificio, soberanía y memoria. Restituirlas sería reconocer que una relación madura también se construye corrigiendo las deudas simbólicas del pasado.