La Fundación Encuentro publicó un informe donde presenta el coeficiente “APP” -alcance del pedido promedio- para estimar cuántos pedidos debe realizar un repartidor de RAPPI o PEDIDOS YA para cubrir sus necesidades.
Con ello, buscan relacionar “el valor de un pedido promedio en plataformas de delivery con distintas canastas de consumo e ingresos de referencia”.
Desde la entidad, estimaron que, en marzo de este año, en promedio, los trabajadores percibían $3.165,20 por pedido, tomando el promedio entre dos plataformas.
A estos precios, para llegar a un Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM), un repartidor necesitó hacer 111 pedidos.
En cambio, para alcanzar el ingreso promedio individual de la Argentina, necesitó casi el triple: 320 pedidos.

A su vez, con estos valores, los repartidores debieron completar, para cubrir solo su alimentación, 67 pedidos. Cabe recordar que, según el INDEC, para marzo, la canasta básica alimentaria para una persona se calculaba en $212.948,52.
En cambio, para sostener un hogar individual (sin contar alquiler), debió hacer 147 pedidos, ya que la canasta básica total es de $464.227,77.
Si cuenta con un hijo (en edad promedio) a cargo, para criarlo requirió, en promedio, de 175 pedidos, descendiendo a 156 en caso de un bebé.
El INDEC, desde 2023, calcula la “canasta crianza” que, dependiendo de la edad alcanzó en marzo los $494.367 (para menores de 1 año), $589.099 (para 1 a 3 años), $504.267 (para 4 a 5 años) y $633.857 (para 6 a 12 años).

Para sostener un hogar tipo (de cuatro integrantes), un repartidor debió completar 453 pedidos promedio en marzo de este año.
Por su parte, para afrontar un alquiler de un monoambiente en CABA debieron realizarse 177 pedidos mientras que para acceder a un alquiler promedio, se necesitaron completar 250 pedidos.
Por último, en caso de tener moto, requirieron 2 pedidos para llenar un tanque de nafta, y 13 pedidos para pagar el Monotributo categoría A.

Trabajar en una u otra aplicación no da lo mismo. Mientras el pedido promedio en Rappi se paga $2.406,4, en Pedidos Ya asciende a $3.924.
La primera mantuvo su monto promedio desde octubre de 2025, mientras que Pedidos Ya actualizó el valor en marzo de este año.
De hecho, desde la Fundación Encuentro destacaron que este incremento es el que “evita que el deterioro sea más pronunciado y permite que algunos indicadores permanezcan prácticamente sin cambios” en relación a diciembre de 2025.
La brecha entre las dos aplicaciones tiende así a ampliarse: mientras en marzo los trabajadores de Pedidos Ya requirieron 366 pedidos para sostener un hogar tipo (de cuatro integrantes), un repartidor de Rappi debió completar 596 pedidos.
Es decir, el trabajador de Rappi debió pedalear un 63% que el de Pedidos Ya para cubrir las necesidades de su familia.

Desde la Fundación Encuentro intentan ofrecer una herramienta a esta “transformación profunda en las formas de organizar el trabajo y los ingresos” vinculada a la economía de plataformas, en franco crecimiento en los últimos años en nuestro país.
En su interior, las aplicaciones de reparto vienen ganando centralidad: “concentran cada vez más trabajadores, especialmente jóvenes y migrantes, y se han vuelto parte del paisaje urbano cotidiano”.
Sin embargo, no existen parámetros de referencia de salarios y condiciones, dificultando los diagnósticos y los abordajes. Como consecuencia, la actividad “carece de referencias compartidas que permitan pensar derechos, organizar reclamos o imaginar políticas públicas”.
Si bien no es una típica relación de empleo, los repartidores son trabajadores, cuyos ingresos dependen de diversos factores que no controlan: “la distancia a recorrer, las condiciones climáticas, los tiempos de espera y los criterios de asignación de viajes en un sistema jerarquizado”.
Así, la Fundación busca “ofrecer un parámetro objetivo, sencillo y replicable para dimensionar el trabajo en la economía de plataformas”.
