02/08/2026 - Edición Nº1272

Judiciales

Detrás del expediente

La echaron por usar el celular: la historia de una acusación que terminó en la Justicia

02/08/2026 | Durante cuatro años, Cecilia cuidó a la hija de una familia. Nunca recibió una sanción ni un apercibimiento. Hasta que una mañana una carta documento cambió todo.



Durante cuatro años, Cecilia L. entró a la misma casa para cuidar a una nena de tres años. Nunca recibió una sanción. Ni un llamado de atención. Hasta que una mañana su empleadora le dijo que no volvería a trabajar allí. Horas después llegó la carta documento con una acusación demoledora: el "uso excesivo del celular y auriculares" había puesto en riesgo la vida de la niña que estaba a su cuidado en un domicilio de General Roca, provincia de Río Negro.

Cinco días después, Cecilia respondió por la misma vía. Negó las acusaciones, sostuvo que jamás había descuidado a la menor y cuestionó que nunca le hubieran explicado cuál era el episodio concreto que justificaba una decisión tan drástica. Ese intercambio de cartas documento fue el comienzo de una pelea judicial que terminó casi cuatro años después en un tribunal laboral.

La historia había empezado mucho antes. Cecilia trabajaba como personal de casas particulares al cuidado exclusivo de la hija de la demandada. La relación laboral se extendió durante casi cuatro años hasta que, en septiembre de 2022, la empleadora decidió despedirla con causa. El argumento fue que la niñera permanecía buena parte de la jornada pendiente del teléfono y con auriculares, una conducta que —según sostuvo— le impedía advertir cualquier situación que pudiera afectar a la menor.

Ya en el juicio, la madre explicó que había comenzado a sospechar a partir de comentarios de familiares y vecinos, quienes le decían que golpeaban la puerta de la vivienda y nadie respondía. Según declaró, Cecilia estaba dentro de la casa, pero no escuchaba porque utilizaba auriculares mientras hablaba por teléfono. También aseguró que la había observado personalmente y que en distintas oportunidades le llamó la atención por esa conducta antes de resolver el despido.

La trabajadora sostuvo una versión completamente distinta. Además de negar que hubiera utilizado el celular de la manera descripta, afirmó que nunca había puesto en riesgo a la niña y rechazó que existieran hechos que justificaran la ruptura del vínculo laboral. También reclamó diferencias salariales, cuestionó la fecha de ingreso registrada y pidió el pago de las indemnizaciones correspondientes.

Con esas dos versiones enfrentadas, el expediente llegó a la Cámara Primera del Trabajo de General Roca.

Los jueces analizaron el contenido de las cartas documento, las declaraciones de las partes y las pruebas producidas durante el juicio. La conclusión fue que la empleadora no logró acreditar la conducta que había invocado para despedir a Cecilia. Además, advirtieron que la comunicación del despido era demasiado imprecisa: no describía fechas, circunstancias ni episodios concretos que permitieran identificar qué había ocurrido.

La sentencia recordó que el despido con causa constituye la sanción más grave dentro de una relación laboral y que solo puede aplicarse cuando existe un incumplimiento suficientemente probado. En este caso, entendió que esa prueba no existía. Por ese motivo declaró injustificado el despido y ordenó indemnizar a la trabajadora conforme al régimen del personal de casas particulares. En cambio, rechazó otros reclamos de Cecilia, como el reconocimiento de una fecha de ingreso anterior y el pago de horas extras, por considerar que esos planteos tampoco habían sido demostrados durante el proceso.

La discusión nunca giró alrededor de si un trabajador puede ser despedido por usar el celular durante la jornada laboral. El punto que terminó definiendo el caso fue otro: la acusación que dejó a Cecilia sin trabajo nunca pudo ser probada. Esa fue la razón por la que, casi cuatro años después de recibir aquella carta documento, la Justicia declaró injustificado su despido.