Después de casi dos años de conflictos gremiales, reclamos salariales y fuertes cruces con los trabajadores del Hospital Garrahan, el Gobierno de Javier Milei busca cambiar el eje de la discusión. En la Casa Rosada consideran que la etapa más crítica quedó atrás y ahora apuestan a mostrar inversiones, obras de infraestructura y nuevo equipamiento como una demostración de gestión en uno de los hospitales más emblemáticos del sistema público de salud.

El cambio de estrategia es seguido de cerca por el propio Presidente y por el ministro de Salud, Mario Lugones, quienes monitorean el avance de las obras y de las nuevas incorporaciones tecnológicas. En el oficialismo incluso analizan que Milei participe de la inauguración del nuevo helipuerto del hospital, una actividad que buscaría simbolizar el cierre del conflicto y el inicio de una nueva etapa.
La decisión tiene también un componente político. El Garrahan fue uno de los principales focos de tensión entre el Gobierno y los sindicatos durante gran parte de la gestión. Las denuncias por salarios, condiciones laborales y financiamiento ocuparon durante meses el centro del debate público y obligaron al Ejecutivo a defender su política sanitaria.
Desde el Ministerio de Salud destacan que el hospital renovó la totalidad de sus mesas quirúrgicas eléctricas, incorporó nuevos equipos de rayos X de alta definición, adquirió un microscopio quirúrgico oftalmológico de última generación y amplió la capacidad del área quirúrgica para reducir los tiempos de espera.

A esas inversiones se suman nuevas áreas de internación, un sector especializado para estudios del sueño, una farmacia estéril y la reactivación de las obras del área de Trasplante de Médula Ósea. También avanzan las refacciones de espacios destinados al descanso del personal médico, residentes y enfermeros.
En paralelo, el Gobierno resalta avances médicos como el primer trasplante renal doble simultáneo a gemelas realizado en el hospital y una transfusión intrauterina inédita para tratar un caso de anemia fetal severa.
En la Casa Rosada aseguran que durante los próximos meses comenzará a funcionar el denominado "Nuevo Garrahan", junto con un acelerador lineal de última generación destinado al tratamiento de pacientes oncológicos dentro del Plan Nacional de Medicina Nuclear.

El oficialismo también reivindica haber otorgado un aumento salarial del 88% durante 2025 y la incorporación de 310 camas hospitalarias de fabricación japonesa para reemplazar equipamiento que llevaba casi cuatro décadas en uso.
Con las elecciones de 2027 cada vez más presentes en la estrategia política del Gobierno, el Garrahan dejó de ser solamente un conflicto sindical para transformarse en un caso testigo. El desafío de Milei será convencer de que las inversiones lograron cerrar una crisis que durante meses expuso uno de los principales frentes de desgaste de su gestión.