01/08/2026 - Edición Nº1271

Internacionales

seguridad global

Corea del Norte intensifica sus ciberataques: el riesgo que también alcanza a Argentina

01/08/2026 | Los hackers vinculados al régimen de Kim Jong-un multiplicaron los ataques contra plataformas financieras y empresas tecnológicas para financiar al país.



El nombre de Corea del Norte suele aparecer asociado a pruebas de misiles, amenazas nucleares o tensiones con Estados Unidos y Corea del Sur. Sin embargo, en los últimos años el régimen de Kim Jong-un consolidó otro frente de batalla mucho más silencioso: el ciberespacio.

Mientras las sanciones internacionales limitan el acceso del país a los mercados financieros tradicionales, los grupos de hackers vinculados al Estado norcoreano se transformaron en una herramienta estratégica para obtener divisas, acceder a información sensible y financiar programas militares. El resultado es una ola de ataques que ya preocupa a gobiernos, bancos y empresas tecnológicas de todo el mundo.

Diversos informes de organismos internacionales y firmas especializadas en ciberseguridad coinciden en que Corea del Norte es uno de los actores estatales más activos en delitos informáticos, especialmente a través del robo de criptomonedas, campañas de espionaje digital y ataques contra infraestructura crítica.

Cómo opera la estrategia digital de Corea del Norte

Uno de los grupos más conocidos es Lazarus Group, señalado por Estados Unidos, Corea del Sur y distintos organismos internacionales como responsable de algunos de los mayores robos de activos digitales registrados en la última década.

Las investigaciones sostienen que estos ataques apuntan principalmente contra exchanges de criptomonedas, plataformas financieras, empresas tecnológicas y organizaciones con información estratégica. Los fondos obtenidos, según distintos reportes, terminan alimentando la economía del régimen y contribuyendo al financiamiento de sus programas militares y de desarrollo de misiles.

La sofisticación de estas operaciones convirtió a Corea del Norte en un actor con capacidad de generar pérdidas por miles de millones de dólares sin necesidad de desplegar tropas fuera de sus fronteras.

¿Qué relación tiene esto con Argentina?

Aunque Argentina no figura entre los principales objetivos de los hackers norcoreanos, el crecimiento del ecosistema tecnológico local hace que el país no sea inmune.

Argentina se encuentra entre los mercados latinoamericanos con mayor adopción de criptomonedas, un fenómeno impulsado por la inflación, las restricciones cambiarias y la búsqueda de alternativas de ahorro. Ese escenario convierte al sector fintech, a las plataformas de intercambio de activos digitales y a las empresas vinculadas a servicios financieros en posibles blancos de campañas globales de ciberataques.

Además, muchas compañías argentinas forman parte de cadenas internacionales de proveedores tecnológicos, lo que significa que un ataque dirigido contra una empresa extranjera también puede afectar operaciones locales.

Una amenaza que trasciende las fronteras

Los especialistas coinciden en que los ciberataques dejaron de ser un problema exclusivamente tecnológico para convertirse en un desafío geopolítico.

A diferencia de los conflictos tradicionales, las ofensivas digitales pueden ejecutarse desde cualquier lugar del mundo, afectar simultáneamente a varios países y provocar consecuencias económicas inmediatas sin disparar un solo misil.

Por eso, el avance de Corea del Norte en el terreno cibernético es seguido de cerca por las principales potencias y organismos internacionales, que consideran que el fortalecimiento de estas capacidades representa uno de los mayores desafíos para la seguridad global.

Para Argentina, el fenómeno funciona como un recordatorio de que la seguridad informática ya no depende únicamente de firewalls o contraseñas robustas. En un mundo donde los conflictos también se libran en la red, proteger infraestructuras críticas, entidades financieras y plataformas digitales pasó a formar parte de la agenda de seguridad nacional.