02/08/2026 - Edición Nº1272

Economía

informe económico

Equilibrio fiscal, pero ¿cómo? La advertencia del BAPRO sobre las decisiones de Milei

02/08/2026 | En base a literatura académica especializada, desde el Banco destacaron que el ajuste podría haberse realizado con menor impacto sobre el nivel de actividad.



Desde la asunción de Javier Milei a esta parte, en Argentina, pareciera que el superávit fiscal es el nuevo mantra. Oficialistas, sobre todo aliados, pero incluso opositores, ponen al equilibrio de las cuentas públicas como el logro principal del gobierno libertario.

Sectores críticos al gobierno le impugnan sobre quién recayó el ajuste: jubilados, pensionados, personas con discapacidad, trabajadores estatales, obra pública.

No obstante, poco se discute sobre la composición del ajuste y sus eventuales alternativas. De algún modo, la mayoría de los dirigentes políticos dice apoyar el superávit fiscal, sin decir cómo alcanzarlo de manera diferente a la que propone Milei.

En ese contexto, un informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia (BAPRO) critica duramente, desde la literatura académica sobre el tema, las opciones elegidas por el gobierno libertario: las decisiones fueron las peores en términos del impacto en la actividad.

“No solo el gobierno eligió sobre-ajustar en las partidas con mayor impacto sobre la economía real, sino que, además, también optó por usar sus eventuales márgenes en los componentes con menores efectos sobre el nivel de actividad” afirmaron desde el BAPRO.

“Son decisiones”: ¿cómo se ajustó el gasto?

El problema vuelve al centro de la escena por la pregunta acerca del círculo vicioso en el que parece haber entrado el gobierno: “ajuste del gasto-caída de la actividad-caída de la recaudación-nuevos ajustes”.

El propio ministro de Economía, Luis Caputo, lo planteó semanas atrás: ya no hay lugar para ajustar el gasto, lo que se necesita es mejorar la recaudación. Para eso, el ajuste debe impactar lo menos posible sobre la actividad económica: lo contrario de lo que hizo el gobierno.

Desde el BAPRO explicaron que, en promedio, un ajuste del gasto público de 1% del PBI contrae la actividad en 0,4%. Sin embargo, hay diferencias según qué se recorta:

  • si se reduce el gasto de capital (inversión), la caída de la actividad es más preocupante: alcanza el 0,7% tres años después
  • si se ajusta gasto corriente, el efecto recesivo inicial prácticamente desaparece y la actividad incluso termina expandiéndose en el mediano plazo

¿Qué opción tomó el gobierno de Milei? Prácticamente paralizó el gasto de capital, reduciendolo en un 80%, mientras el resto de las partidas se recortaron 27,5%. Así, salvo que se revierta brutalmente la tendencia, la gestión libertaria tendrá el menor nivel de inversión pública desde la vuelta de la democracia.

Inversión pública por mandato de gobierno. BAPRO

“Son decisiones”: ¿Qué impuestos se bajaron?

Por el lado de los tributos, las opciones elegidas por Milei también van en contra de la literatura especializada. Las bajas de impuestos más significativas fueron:

  • no se renovó el impuesto PAIS
  • se redujo bienes personales
  • se bajaron impuestos internos
  • se recortaron derechos de exportación al sector agropecuario

Así como invertir en obra pública tiene el mayor impacto en términos de actividad (1,2 puntos de actividad por cada 1 punto de inversión), bajar impuestos suma solo la tercera parte: 0,45 puntos.

En este sentido, el BAPRO es contundente:

“si el gobierno hubiera reasignado partidas hacia el gasto de capital en lugar de haber usado el espacio generado para bajar impuestos, la contracción de la demanda interna habría sido sensiblemente menor”

Más allá del impacto sobre el nivel de actividad, el abandono de la obra pública, especialmente en obras viales, es alarmante, además de antieconómico. Desde el Instituto Argentina Grande, compararon cuánto cuesta mantener las rutas versus cuánto cuesta recuperar la red vial: prácticamente 10 veces más.

El costo de no mantener las rutas. IAG
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