La agrupación Docentes en Marcha Bonaerense, integrante de la lista Multicolor dentro del sindicalismo docente provincial, anunció un paro de 48 horas para los días 3 y 4 de agosto en rechazo a las políticas educativas del Gobierno nacional y en reclamo de mejoras salariales.
La medida plantea un doble cuestionamiento: por un lado, contra el proyecto de reforma educativa promovido por la administración de Javier Milei; por otro, contra la política salarial y educativa del gobernador bonaerense Axel Kicillof.
Desde el espacio convocante sostienen que la protesta busca defender la educación pública, reclamar una recomposición salarial y exigir la convocatoria a una instancia nacional de lucha docente.
Uno de los ejes centrales del reclamo apunta a la conducción del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (Suteba), encabezado por María Laura Torre, relevo de Roberto Baradel.
La Multicolor reclama que la conducción sindical convoque a asambleas abiertas y plenarios de delegados para definir un plan de lucha provincial, cuestionando lo que considera una postura de diálogo con el Gobierno bonaerense.
La disputa refleja una interna histórica dentro del gremialismo docente: mientras los sectores mayoritarios defienden la negociación institucional como herramienta principal, las corrientes opositoras impulsan medidas de mayor confrontación.
Entre los principales puntos planteados por la agrupación aparecen el reclamo por un salario docente equivalente a la canasta familiar, mayor financiamiento educativo y rechazo a modificaciones en el sistema educativo nacional.
El sector también cuestiona la participación del Fondo Monetario Internacional (FMI) en las políticas económicas del país y sostiene que las reformas propuestas podrían afectar las condiciones laborales de los docentes.
Además del paro provincial, Docentes en Marcha Bonaerense llamó a participar de distintas jornadas de protesta durante la semana. La agrupación propuso acompañar una eventual acción nacional convocada por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), realizar actividades distritales y participar de una movilización al Congreso.
El conflicto docente vuelve así a ubicarse en el centro de la agenda política, con un escenario atravesado por reclamos salariales, discusión por el financiamiento educativo e internas dentro de las organizaciones sindicales.