04/08/2026 - Edición Nº1274

Internacionales

Conservación amenazada

UNESCO sumó seis sitios al Patrimonio Mundial en Peligro por las guerras

03/08/2026 | Conflictos armados, caza furtiva y presión urbana comprometen paisajes, ciudades antiguas y fortalezas de cinco países.



El mapa de los grandes tesoros naturales y culturales del planeta acaba de encender seis nuevas señales de alarma. La UNESCO incorporó lugares de Sudán del Sur, Líbano, Palestina, Ucrania y Surinam a la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro, una categoría reservada para bienes cuya conservación enfrenta amenazas graves y comprobadas.

La decisión fue adoptada durante la última reunión del Comité del Patrimonio Mundial, celebrada en Busan, Corea del Sur. Tres de los lugares fueron reconocidos mediante un procedimiento de urgencia y entraron simultáneamente a la lista general y al registro de sitios amenazados: el paisaje migratorio de Boma-Badingilo, los castillos del Monte Amel y Sebastia.

La mayor migración terrestre del planeta

Boma-Badingilo representa la primera inscripción de Sudán del Sur en el Patrimonio Mundial. Este enorme territorio de sabanas, humedales y llanuras inundables alberga la mayor migración terrestre de mamíferos conocida, protagonizada por millones de antílopes y otras especies que recorren el este de África.

El ecosistema también sostiene a comunidades dedicadas desde hace siglos al pastoreo, la agricultura y la pesca. Sin embargo, su supervivencia está comprometida por la caza furtiva comercial, el tráfico de fauna, la construcción de infraestructura, la inseguridad y la falta de recursos para controlar el territorio.

En el sur del Líbano, los castillos del Monte Amel reúnen cinco fortalezas levantadas en puntos estratégicos. Sus torres, murallas y residencias muestran la evolución de la arquitectura defensiva desde las Cruzadas y las dinastías islámicas hasta el período otomano y el siglo XIX. Los enfrentamientos recientes provocaron daños y dejaron al conjunto expuesto a nuevas destrucciones.


Las columnas y ruinas de Sebastia reflejan el paso de distintas civilizaciones por este enclave de Cisjordania, amenazado por las obras, la expansión urbana y las tensiones políticas de la región.

Sebastia, ubicada cerca de Nablus, en Cisjordania, conserva rastros de numerosas civilizaciones. El lugar fue identificado con la antigua Samaria, capital del Reino de Israel del norte desde el siglo IX antes de Cristo, y posee restos helenísticos, romanos, bizantinos, islámicos, cruzados y otomanos. El conflicto regional, la erosión, la presión inmobiliaria y un proyecto de expropiación para crear un parque nacional amenazan con fragmentar el área arqueológica.

Ciudades antiguas bajo presión

Los otros tres bienes ya contaban con reconocimiento internacional. Quersoneso Táurico, en Crimea, fue una colonia fundada por griegos dorios en el siglo V antes de Cristo. La ocupación rusa impide que Ucrania administre el lugar, mientras nuevas construcciones y excavaciones de gran escala deterioran su autenticidad.


Sabanas, humedales y colinas forman el paisaje natural de Boma-Badingilo, el primer sitio de Sudán del Sur reconocido como Patrimonio Mundial por la UNESCO.

El centro histórico de Paramaribo, capital de Surinam, conserva una singular combinación de urbanismo colonial neerlandés, edificios de madera y técnicas locales desarrollada desde los siglos XVII y XVIII. La construcción de la nueva Asamblea Nacional y de un estacionamiento alteró su paisaje tradicional.

La lista se completa con Tiro, la antigua ciudad fenicia del Líbano que dominó rutas comerciales del Mediterráneo y fundó colonias como Cartago y Cádiz. Los ataques y las hostilidades en la región representan actualmente un peligro directo para sus importantes vestigios arqueológicos.

La inclusión en esta categoría no implica que los lugares pierdan su título. Por el contrario, permite movilizar asistencia técnica, financiamiento internacional y medidas especiales de protección antes de que los daños sean irreversibles.