03/08/2026 - Edición Nº1273

Política

Fuerte cruce

Kicillof denunció que Milei “extorsiona” a las provincias para garantizar su reelección

03/08/2026 | El gobernador bonaerense, también advirtió sobre el impacto del ajuste en el empleo, la industria y las finanzas provinciales.



El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, lanzó una de las críticas más duras contra la administración de Javier Milei desde el inicio de la gestión libertaria y acusó al Gobierno nacional de utilizar los recursos públicos como una herramienta de presión política para condicionar a las provincias.

En una columna publicada en un medio cordobés, el mandatario bonaerense sostuvo que la estrategia oficial consiste en "asfixiar financieramente" a los distritos para luego ofrecerles parte de esos recursos a cambio de respaldo en el Congreso.

Según Kicillof, el objetivo del Ejecutivo no solo es conseguir los votos necesarios para impulsar reformas legislativas, sino también avanzar con la suspensión de las elecciones PASO y fortalecer un proyecto político orientado a la continuidad de Milei en el poder.

"Para Milei, gobernar es exclusivamente lograr su propia reelección", afirmó el gobernador en uno de los pasajes más contundentes de su análisis.

Acusaciones de chantaje por los fondos coparticipables

El mandatario provincial describió el mecanismo como una forma de "extorsión" hacia los gobernadores.

En ese sentido, aseguró que el Gobierno ofrece adelantos financieros o préstamos utilizando recursos que previamente les fueron quitados a las provincias.

"Te devuelvo una parte de los fondos que antes te saqué, pero solamente si votás las leyes que necesito", resumió Kicillof al explicar lo que considera una metodología de negociación incompatible con el federalismo.

También cuestionó las conversaciones abiertas para modificar el cronograma electoral y suspender las PASO, al considerar que responden únicamente a la conveniencia política del oficialismo nacional.

Críticas al modelo económico de Milei

Además del plano institucional, Kicillof realizó un duro balance de la economía durante los primeros 30 meses del Gobierno nacional.

Según expresó, las políticas implementadas provocaron la pérdida de más de 300.000 puestos de trabajo, el cierre de 26.000 empresas y un fuerte deterioro del aparato productivo argentino.

El gobernador sostuvo que únicamente cuatro sectores resultaron beneficiados por el rumbo económico: la minería, el petróleo, el agro concentrado y la intermediación financiera.

En contrapartida, señaló que la industria continúa en retroceso, el comercio mantiene una caída sostenida y la construcción atraviesa una profunda crisis, mientras que las familias enfrentan crecientes niveles de endeudamiento y morosidad.

El costo del ajuste para las provincias

Otro de los ejes centrales de la publicación fue el impacto financiero sobre las administraciones provinciales.

Kicillof afirmó que las 24 jurisdicciones acumulan pérdidas superiores a 47 billones de pesos, producto de la reducción de la coparticipación, la caída de la recaudación y la interrupción de transferencias nacionales. Para el gobernador, existe una relación directa entre ese recorte y el superávit fiscal exhibido por el Gobierno nacional.

"El superávit acumulado es prácticamente equivalente a los recursos que perdieron las provincias", sostuvo, al cuestionar el equilibrio fiscal alcanzado por la administración libertaria.

Un llamado a construir una alternativa federal

En el tramo final de su mensaje, Kicillof aseguró que durante sus recorridas por distintas provincias recogió reclamos de empresarios, trabajadores y dirigentes locales preocupados por la apertura de importaciones, la paralización de la obra pública y la caída de la actividad económica.

Frente a ese escenario, convocó a construir una propuesta política con una mirada federal que permita enfrentar la crisis económica y fortalecer el desarrollo de las provincias.

El gobernador advirtió además que una eventual continuidad del actual modelo económico podría profundizar los problemas estructurales del país y sostuvo que "ninguna provincia puede desarrollarse sola en una Argentina que se desintegra".

De esa manera, volvió a posicionarse como uno de los principales referentes opositores al Gobierno de Javier Milei, en un contexto de creciente tensión entre la Casa Rosada y los gobernadores por los recursos, el federalismo y la agenda legislativa.

ND