03/08/2026 - Edición Nº1273

Política

Escala nuevamente la tensión

Sin filtro: Milei volvió a cargar contra Lula y defendió sus polémicos dichos

02/08/2026 | Además, cuestionó a Axel Kicillof, volvió a desestimar el rol político de Cristina Kirchner y aseguró que continuará profundizando las reformas de su Gobierno.



La relación entre Argentina y Brasil sumó este domingo un nuevo capítulo de tensión luego de que el presidente Javier Milei lanzara una de sus críticas más duras contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien definió como "ladrón", "corrupto" y "presidiario".

Durante una entrevista televisiva, el mandatario argentino ratificó cada una de las expresiones que había pronunciado días atrás en territorio brasileño y sostuvo que simplemente describió hechos que considera ciertos.

"Es ladrón, es un corrupto. Fue condenado. Estuvo preso, con lo cual es cierto lo de presidiario. Lo liberaron por una falla administrativa, no por ser inocente", afirmó Milei, profundizando así el enfrentamiento político con el líder del Partido de los Trabajadores.

Las declaraciones llegan en un momento de máxima sensibilidad en el vínculo bilateral, luego de la participación del Presidente argentino en un acto político junto al senador Flavio Bolsonaro, referente de la derecha brasileña e hijo del exmandatario Jair Bolsonaro.

El Presidente defendió sus dichos y apuntó contra la izquierda latinoamericana

Lejos de moderar el tono, Milei aseguró que sus críticas surgieron de manera espontánea y que forman parte de su defensa de "las ideas de la libertad".

En ese contexto, argumentó que distintos dirigentes de izquierda de la región lo atacaron reiteradamente sin que eso despertara cuestionamientos similares.

Entre ellos mencionó al presidente de Colombia, Gustavo Petro; al exmandatario boliviano Evo Morales; al expresidente ecuatoriano Rafael Correa y al jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, a quienes acusó de descalificarlo públicamente desde el inicio de su gestión.

También hubo críticas para Kicillof y Cristina Kirchner

Durante la entrevista, Milei aprovechó para volver a confrontar con el gobernador bonaerense Axel Kicillof, a quien responsabilizó por la situación económica de la provincia de Buenos Aires.

El Presidente sostuvo que el distrito permanece estancado debido a razones ideológicas y calificó al mandatario provincial como "comunista", al tiempo que aseguró que ese modelo de gestión "destruye todo lo que administra".

En otro tramo de sus declaraciones, también se refirió a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, minimizando cualquier repercusión política derivada de sus presentaciones judiciales.

"Me importa un rábano", respondió cuando fue consultado sobre las acciones impulsadas por la ex mandataria, y aclaró que su prioridad sigue siendo avanzar con el programa de reformas económicas e institucionales que prometió durante la campaña electoral.

La disputa con Lula suma un nuevo capítulo

Las nuevas declaraciones de Javier Milei profundizan un enfrentamiento que comenzó incluso antes de asumir la Presidencia y que se intensificó tras la llegada del economista libertario al poder.

La relación entre ambos mandatarios ya atravesó distintos episodios de tensión, marcados por fuertes diferencias ideológicas, cruces públicos y posiciones opuestas sobre el rumbo político de la región.

En esta oportunidad, las palabras del Presidente argentino volvieron a colocar el vínculo entre Buenos Aires y Brasilia en el centro de la agenda internacional y podrían generar nuevas repercusiones diplomáticas.

Milei ratificó que avanzará con su agenda de reformas

Más allá de la polémica internacional, Milei aseguró que su Gobierno continuará impulsando las transformaciones económicas que considera necesarias para cambiar el rumbo del país.

El mandatario afirmó que ya cumplió buena parte de las promesas formuladas durante la campaña presidencial y ratificó que profundizará las reformas estructurales en materia económica e institucional.

Al mismo tiempo, volvió a diferenciar su proyecto político del de las administraciones anteriores, a las que responsabilizó por lo que definió como un "modelo de decadencia".

Con un discurso sin concesiones, el jefe de Estado dejó en claro que mantendrá el tono confrontativo tanto en el plano interno como en el escenario internacional, incluso si ello implica incrementar las tensiones con líderes de la región como Lula da Silva.

ND