El regreso de Peter Parker a las salas de cine volvió a desatar una auténtica fiebre entre los espectadores locales. En su primer fin de semana de cartelera, Spider-Man: Un nuevo día lideró cómodamente la taquilla argentina al convocar a 774.903 personas. Al sumar las funciones previas desde su estreno el pasado jueves, la nueva aventura protagonizada por Tom Holland rozó el millón de espectadores, alcanzando un acumulado de 974.943 tickets vendidos.
El debut del superhéroe dejó en un cómodo segundo lugar a La odisea, producción que sumó 181.245 entradas durante el mismo período para llegar a un total de 854.551 asistentes desde su lanzamiento. Por su parte, Toy Story 5 ocupó el tercer puesto con 157.358 espectadores semanales, aunque mantiene un impresionante desempeño en el país con más de 3,7 millones de boletos cortados hasta la fecha (recordando que la anterior película vendió más de 6.6 millones).

El éxito local reflejó a la perfección el fenómeno mundial que provocó la película de Sony y Marvel. En el mercado norteamericano, el filme recaudó 355 millones de dólares, posicionándose como el segundo mejor estreno doméstico de la historia, solo por detrás de Avengers: Endgame (357 millones de dólares). Además, sumó 573 millones de dólares en el resto de los mercados internacionales, lo que elevó su recaudación global inicial a la 927 millones de dólares.
El deslumbrante rendimiento comercial fue recibido con entusiasmo por los máximos responsables de las compañías involucradas. "Este es un estreno verdaderamente fenomenal y estamos agradecidos con el público de todas partes por salir y experimentar nuestra película de la forma en que debía ser vista", declaró Kevin Feige, presidente de Marvel Studios. Por su parte, Tom Rothman, presidente del grupo cinematográfico de Sony, destacó el mensaje central del filme al señalar que es "fundamentalmente una película sobre la amistad, sobre el bálsamo de la conexión en todas nuestras vidas, y eso resuena en audiencias de todas las edades y de todo el mundo".

Dirigida por Destin Daniel Cretton y con un costo de producción estimado en 225 millones de dólares, la cinta impulsó a la industria cinematográfica a romper récords históricos globales. En combinación con el rendimiento sostenido de La odisea de Christopher Nolan (que sumó 51 millones de dólares en su tercera semana en Norteamérica), la taquilla estadounidense vivió el fin de semana de mayor recaudación colectiva registrado hasta el momento, acumulando alrededor de 430 millones de dólares entre todas las películas en cartel.