Las reservas de alojamiento se convirtieron en el nuevo anzuelo para el ciberdelito. Especialistas en seguridad informática alertaron sobre una modalidad de phishing que suplanta la identidad de hoteles y complejos turísticos para engañar a viajeros y obtener acceso a sus cuentas bancarias mediante mensajes que parecen completamente legítimos.
La advertencia fue emitida por el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) de España, que catalogó la campaña con un nivel de peligrosidad alto debido al grado de sofisticación con el que se presentan los ataques.
A diferencia de otras estafas masivas, los mensajes no son enviados al azar. Los delincuentes contactan a personas que efectivamente realizaron una reserva y utilizan información verdadera, como el nombre del hotel, la identidad del huésped, el número de la operación e incluso las fechas de la estadía.

Ese nivel de precisión hace que el engaño resulte mucho más creíble. A través de WhatsApp u otras aplicaciones de mensajería, los estafadores solicitan a la víctima que confirme la reserva mediante un enlace, bajo el argumento de que es un requisito para mantener vigente la contratación.
El problema comienza cuando el usuario ingresa al sitio falso. Allí se le pide completar un formulario con datos personales, credenciales de acceso o información bancaria que termina en manos de los delincuentes, quienes luego pueden vaciar cuentas o realizar operaciones fraudulentas.
Los especialistas explicaron que esta modalidad se basa en la suplantación de identidad, una de las técnicas más utilizadas por los ciberdelincuentes. El objetivo es convencer a la víctima de que está interactuando con una empresa legítima para que entregue voluntariamente información confidencial.

Desde INCIBE remarcaron que el hecho de que un mensaje contenga datos reales sobre una reserva no significa que sea auténtico, ya que esa información puede haber sido obtenida previamente por distintas vías.
Entre las principales recomendaciones figura no ingresar a enlaces enviados por mensajes cuando solicitan confirmar reservas, actualizar datos o realizar pagos inesperados.
Ante cualquier duda, lo más seguro es comunicarse directamente con el hotel a través de sus canales oficiales para verificar si el contacto es genuino.
Otro de los indicios que suele delatar este tipo de fraudes es la sensación de urgencia. Los estafadores acostumbran advertir que la reserva será cancelada o que se perderá la habitación si no se completa el trámite de inmediato, una estrategia destinada a que la víctima actúe sin verificar la autenticidad del mensaje.

Los expertos recuerdan que la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva frente a este tipo de delitos. Conocer cómo operan los ciberdelincuentes y desconfiar de cualquier solicitud de datos sensibles, incluso cuando parece provenir de una empresa conocida, reduce significativamente las posibilidades de convertirse en una nueva víctima.